Luis Guillermo Digital
Home Espectáculos Casi felices los cuatro en el concierto de Maluma

Por Bety Balderas

Antes que nada quisiera dejar algo muy en claro, no soy muy fan del reggaeton…una vez aclarado el punto diré lo que puse en mi Instagram Story “increíble pero cierto, yo aquí…Maluma”.

Así es, fui al concierto de Maluma en Durango, Dgo. Y más increíble aún es el hecho de que me divertí mucho, disfruté todo el trayecto que me llevó hasta escuchar “Felices los cuatro” (casi la única canción de Maluma que me sé); el viaje a Durango no fue problema, así que comenzaré por ahí.

Una noche, mientras estaba haciéndome mensa en el celular mi buena amiga “A” me llamó (algo muy raro porque siempre hablamos por mensaje) y lo primero que me dijo fue -“Maluma”, Bety los boletos de Maluma están a 250 pesos, vamos-.

Me costó un poco de trabajo procesar eso porque para empezar no era muy temprano, segundo ella sabía que yo no era fan de Maluma y tercero, lo que dijo casi lo gritó.

Después de algunos problemas para conseguir el permiso, el viaje no estuvo exento de dificultades y para alguien con una suerte como la mía las palabras “dificultades” es bastante amable; primero por un error con los boletos de camión que nos hizo irnos en carro y  un día antes me cayó un ladrillo en el pie, hecho del que se rieron los otro tres que íbamos en ese carro: mi amiga A, su hermano M y un amigo en común de los tres, F.

Llegamos a la casa de la tía de A (el lugar en el que A, M y yo nos íbamos a quedar) y no había nadie, nos dejó entrar la muchacha que trabaja con ella y nos quedamos dormidos un par de horas; otro punto que tengo que aclarar es que F es muy muy fan de Maluma así que a las tres nos empezó a llamar que a qué hora nos íbamos a ir a formar para entrar al concierto (iba a ser a las 6) quedamos en que a las 6 en punto pues M estaba convencido de que a esa hora ya no habría tanta gente en las filas de los accesos.

A las cuatro nos fuimos a encontrar con F y su amigo a un bar, la casa de la tía está a un par de cuadras de donde iba a ser el concierto y al pasar por ahí de camino al bar pudimos apreciar claramente la gran fila de Malumalievers que a las CUATRO ya estaban esperando entrar; pasamos ahí una hora y media y a las 6 en punto nos fuimos a formar.

En el lugar nos dimos cuenta que todos los accesos tenían filas muy largas, F y M encontraron el acceso que nuestros boletos indicaban y nos formamos, la fila avanzaba lentamente, cada vez que nos movíamos M cantaba el ¡Nadaremos! Que en “Buscando a Nemo” cantan los peces en la red de pesca.

El lado positivo de hacer fila con ellos fue que F y M no dejaban de hacer bromas que tenían encantadas a las mujeres que estaban delante de nosotros, desde gritar como chilangos por los que se metían a la fila hasta decir que estábamos en la fila del PalNorte y criticar a cada vestuario que veíamos; en la fila había de todo, señoras, señores, chavas vestidas de todas formas posibles (con mini faldas, vestidos, tacones, botas y chalecos) algo que como laguneros nos sorprendió porque no estaba hacendo nada de frío; chavos y lo que a mí me pareció más perturbador: niñas y niños.

Pero no niñas y niños acarreados por sus padres o sus hermanos sino todo lo contrario, ellos compraron las gorras y playeras de Maluma que los vendedores ambulantes ofrecían en las filas, en verdad estaban ansiosos por entrar.

¡Dos horas!, pasamos en la fila dos horas hasta que el acceso de al lado quedó vacío y F fue a preguntar si podíamos entrar por ahí, así lo hicimos y entramos; la siguiente odisea fue para encontrar un lugar donde sentarnos dentro del “estadio” de futbol en el que iba a ser el concierto, parecía una gran lata de sardinas en la que todos estábamos amontonados, el escenario estaba en una orilla del lugar, en la cancha los lugares más caros del concierto y nosotros estábamos en las gradas.

Después de encontrar un lugar en la escalera compramos un six de cerveza en una “súper oferta” 30 pesos la cerveza 180 el six, no nos pudimos resistir a una oferta así, compramos unas papas de 50 pesos que se nos antojaron y a esperar de nuevo.

Cuando entramos eran las 8 y tuvimos que esperar otras dos horas a que empezara el concierto; se podría decir que estábamos más cómodos porque ya nos habíamos sentado pero la desventaja de nuestro lugar en las escaleras de las gradas era que siempre había alguien que tenía que bajar o subir.

En algún momento de la tarde me había parecido ridículo que hubiéramos ido hasta Durango para un concierto pero no era la primera vez que hacía algo así (yo había ido a Saltillo a ver a Chumel Torres) pero esos pensamientos se fueron cuando conocimos a los que estaban sentados junto a nosotros, era un grupo de estudiantes de medicina que estaba en un viaje de estudios de diferentes estados, un grupo “alegre” por decir otra palabra amable.

A las nueve y media de la noche salió Wisin y con él la lluvia; el ambiente que se había hecho en el lugar en el que estábamos mejoró cuando empezó a cantar, no todas eran canciones nuevas, de hecho la mayoría yo me las sabía.

Escápate conmigo, Vacaciones, Rakata, Mayor que yo, Nota de amor, Adrenalina, Duele el corazón fueron las canciones de Wisin, coreadas por todos los asistentes y adornadas por llamas en el escenario y un poco de fuegos artificiales; en ese momento poco importaba la lluvia, después de todo teníamos impermeables, todos excepto F que terminamos comprándole un impermeable que más bien parecía bolsa de basura, M estaba utilizando una de esas mantas impermeables que dieron en el PalNorte y por alguna razón solo se cubrió lo hombros y no la cabeza.

En todo el lugar se podía ver a personas tomando video, transmitiendo en vivo o mandando voice notes por Whatsapp.

Después de esa primer hora de reggaetón los ánimos estaban hasta arriba, sin importar la lluvia, que terminara Wisin solo significaba que seguía Maluma, peeeero (siempre tiene que haber un pero) la lluvia solo parecía aumentar y Maluma no salía, F se había movido a un lugar para no mojarse porque no traía impermeable, M se estaba molestando mucho al igual que todos los demás, después de una hora lo único que coreaba todo el mundo era “Culero, culero” y cuando parecía que iba a salir la única persona que salió fue el presidente municipal.

Dio un discurso que apenas escuche por todos los insultos que los desesperados asistentes gritaban, casi a las 11.30 M se fue, no aguantó la lluvia y ya estaba muy molesto, A se había quedado afónica después de Wisin y las dos y teníamos frío.

A las 11:30 Maluma salió y dejó de llover (pero qué coincidencia), el ánimo había vuelto y todo el mundo cantó con el Borro casette, Felices los cuatro, La bicicleta, Sin contrato, Chantaje, Vente pa aca, El perdedor, La temperatura, Desde esa noche y Vuelo hacia el olvido.

Nuestros nuevos amigos muy empapados perreaban, los niños gritaban, todo mundo bailaba, yo estaba bailando; fuegos artificiales, mujeres bailando, Maluma bailando vestido con un traje blanco.

Algo que definitivamente tengo que decir es: de verdad está guapo el tipo, aunque también su Dj, él se parecía a Jason Statham; entre los dos hacían que el público cantara, levantara las manos, gritara, prendiera la lámpara de sus celulares y cuando parecía que todo se acababa, después de que Maluma se despidiera el público pidió a gritos que cantara “La Canción”… 4 Babys.

Después de que todo el público la cantara (me sorprendió que F se la sabía muy bien) se volvió a despedir y se fue.

Salir fue muchísimo más fácil que entrar y nos fuimos caminando a casa de la tía; los primos de A también habían ido al concierto y hubo opiniones encontradas: que si estaba muy guapo, que si cantó bien, que si bailó bien, que si fue el concierto más feo del mundo (según el primo de A).

Cenamos quesadillas mientras compartíamos nuestras opiniones del concierto y nos fuimos a dormir.

Solo M no se quedó hasta el final; pero para ser una experiencia nueva fue muy muy buena y casi terminamos felices los cuatro.

0