Charlatanas del grafeno


Por Jessica Rosales

En esta ocasión nos vamos hasta la Comarca Lagunera en donde una presunta joven “científica” invitada al Nobel, hace apenas unos días ocupó los principales espacios de los medios de comunicación. Lo hizo por un presunto gran descubrimiento que terminó siendo un engaño a la población.

El tema no era para menos, hablaba de un producto milagro de la línea MoonLigth Care que lograba además la regeneración de células y órganos dañados por enfermedades. ¿Qué o quién respaldaba la supuesta investigación?

Diana Quiroz estudiante de la carrera de Mecatrónica en el Tecnológico de La Laguna presumió, incitada por su madre, una cura contra el cáncer a base del uso del grafeno.

Y es que la joven es hija de quien se ostenta como dueña de la empresa Alquimex que elabora productos industriales en la Laguna, pero que pese a carecer de permisos de la Secretaría de Salud y la La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) comenzó a comercializar este supuesto producto alimenticio que  curaba el cáncer.

Ayer la Secretaría de Salud a través de la Jurisdicción Sanitaria Número 6 de Torreón informó que los productos eran anunciados de manera indebida como suplementos alimenticios que “quitan células cancerígenas y regeneran órganos del cuerpo humano”.

Por lo anterior, personal de la Subsecretaría de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaría de Salud realizó visitas de verificación a dos establecimientos que ofertaban al público los productos, llevándose a cabo una suspensión de actividades y aseguramiento de los productos que no cumplen con la legislación sanitaria, en materia de aviso de funcionamiento, registro de productos ante la Secretaría de Salud Federal y con respecto a su publicidad.

Lo peor del tema es lucrar con la esperanza de pacientes de cáncer, ¿cuántos de ellos cayeron en el engaño? ¿Cuántos compraron el producto con la fe de que serían curados?

Y además aquellos establecimientos que sin dolo admitieron el producto en sus tiendas, fueron los primeros afectados. La Secretaría de Salud, cerró dos establecimientos que vendían el supuesto suplemento y decomisaron el producto.

¿Y dónde están las charlatanas? Desaparecidas. Al detectarse la irregularidad Diana y su madre no responden llamadas, están ilocalizables, pero además han bajado sus portales de internet en donde publicitaban el producto.

Hay que decir que las entrevistas que brindaron a algunos medios de comunicación tuvieron grandes alcances, realmente esto fue lo que llamó la atención de las autoridades sobre el engaño.

Ahora la Cofepris alertó de este producto milagro que resulta ser un vil engaño, y  es obligación de los mismos medios difundir para evitar que sigan robando a la población.

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