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Home Deportes Chile podría darle algunos consejos al Tri

Por Carlos Pacheco

Concluyó la Copa América Centenario y dejó además de una dolorosa derrota, algunas lecciones para el futbol mexicano.

La Selección Mexicana llegó al torneo continental con grandes aspiraciones que se fueron diluyendo conforme pasaban los partidos, y si bien arribó con una racha de partidos sin derrota, muchas eran las dudas que sembraba el entrenador Juan Carlos Osorio, quien se puso a jugar al laboratorio y las consecuencias fueron desastrosas.

Pero no toda la culpa es del entrenador, en esta catástrofe hay demasiados culpables.

En su última presentación en los octavos de final, los mexicanos se llevaron siete pepinos a costa de los chilenos, que sin pisar el acelerador a fondo le dieron una repasada al cuadro azteca y se coronaron nuevamente ante Argentina en la Final.

El bicampeonato de la “Roja” puede ser un buen punto de reflexión para que la Federación Mexicana de Futbol tome nota de cómo llevar a buen puerto un proyecto futbolístico a largo plazo, y no sólo como un negocio al cual hay que exprimirle la mayor cantidad de billetes verdes en cada ciclo mundialista.

UNA INVERSIÓN

Después de que se extinguieran sus dos máximas estrellas: Iván Zamorano y Marcelo Salas, los chilenos tuvieron que esperar 12 años para volver a la Copa del Mundo de 1998 hasta 2010. ¿Qué pasó en esos años?

Primero un desfile de técnicos, seis en seis años, del 2001 al 2007, un proyecto sin pies ni cabeza.

Chile llegó al lugar 84 del Ranking de Selecciones de la FIFA. En 2002 concluyó en el último lugar de la Clasificación de Conmebol para el Mundial de Corea-Japón. Y en 2006 en séptimo para el de Alemania.

Ni hablar de la Copa América, en Perú 2004 eliminados en primera ronda y en Argentina 2011 en cuartos de final. Desde 1999 no llegaban a semifinales del torneo.

En 2007, Harold Mayne-Nicholls tomó la dirección de la Federación Chilena y convenció con su proyecto futbolístico a Marcelo Bielsa, para que pusiera orden en el decadente futbol chileno.

El “Loco” Bielsa asumió el reto y apuntaló el éxito chileno de los próximos años. Su primeros pasos fueron dotarle de un estilo de juego al seleccionado enfocado en la posesión de la pelota, presión al rival en su área y el amor por el futbol ofensivo; después moldear a una camada de jugadores jóvenes para acabar con las indisciplinas.

Continuidad y trabajo no tardaron en dar frutos para “La Roja”. Del lastimoso lugar 53 del ranking subió al décimo y calificó al mundial de Sudáfrica 2010 en segundo lugar de Conmebol, sólo detrás de Brasil y con un punto menos.

Bielsa dejó a la selección por diferencias con los dirigentes, pero el trabajo ya estaba hecho, Claudio Borghi no pudo continuarlo, pero Jorge Sampaoli sí. Los dirigentes apostaron por un conocedor del medio, Sampaoli lo había ganado todo con la Universidad de Chile.

“Don Sampa” apuntaló los jóvenes que Bielsa había preparado, la mayoría ya jugadores de las principales Ligas Europeas y los calificó al Mundial de Brasil 2014 donde cayeron en octavos de final ante el anfitrión en tanda de penales.

Un año después Sampaoli los llevaría a conquistar su primer título continental al vencer en la final de la Copa América 2015 a Argentina.

Tras la salida de Sampaoli, Juan Antonio Pizzi fue el encargado del timón de la selección, y se coronó nuevamente, uno de los aspectos clave del título fue darle continuidad al proyecto ya realizado. Pizzi repitió a nueve hombres que jugaron la final de 2014, con un estilo de juego muy similiar a lo mostrado con Sampaoli.

Otro aspecto clave del triunfo chileno fue forjar una columna vertebral sólida en el equipo: Claudio Bravo en la portería; Gary Medel en la defensa; Arturo Vidal en la media cancha y Alexis Sánchez en la delantera.

Pizzi no necesitó mover realmente nada, este equipo chileno no dependía de su entrenador, el chip instalado durante la Era Bielsa fue tan efectivo que antes de jugar la final ante Argentina Marcelo Díaz se atrevió a decir: “Queremos avanzar y ¿por qué no? pensar en ser campeones del mundo”. ¿Qué jugador mexicano diría algo así?

NO APRENDEN

Por su parte la Federación Mexicana no aprendió de sus errores y los cometió una y otra vez.

Tal vez regocijados por el éxito en taquilla que tiene el “Tri” en Estados Unidos así como sus numerosos patrocinadores y otros contratos por publicidad, el negocio opacó el nivel futbolístico en la Selección.

En 2009 Javier Aguirre apagó las alarmas, en 2013 lo hizo Miguel Herrera, pero sin un proyecto definido la Selección Mexicana nunca llegará a ser competitiva fuera de Concacaf.

Que en esta ocasión la lección sí sea aprendida y que se ponga en marcha un proceso ideológico que saque al futbolista y al dirigente mexicano de su zona de confort, en el que todos compartan las mismas responsabilidades, en el que los intereses particulares nunca estén por encima del bienestar del equipo y que para ambos no hay nada más importante que la selección.

@JoinTheDark5ide

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