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Redacción

Apenas hace algunos meses eran amigos: Ernesto Saro Boardman y Héctor Horacio Dávila. El primero, era el padrino político; y el segundo, el feliz aspirante -una vez más- a la candidatura del PAN a la alcaldía de Ramos Arizpe.

Pero un día todo cambió, simplemente Ernesto Saro Boardman decidió apostarle a otro personaje, alguien que no era de su propio partido, ajeno a la ideología del blanquiazul, pero con el mismo deseo de gobernar su ciudad: Raúl Xavier González.
“HH” como lo conocen sus amigos, juró y perjuró que contaba con el apoyo de un importante grupo político liderado por Saro Boardman, y aseguraba que obtendría nuevamente la candidatura; sin embargo, eso nunca ocurrió.
Lo peor es que Héctor Horacio fue el último en enterarse de que su padrino político lo había abandonado y comenzado una estrategia en su contra, para favorecer a un extricolor.
¿Apoco no parece una novela llamada algo así como “De intrigas y venganza”? Falta ver el desenlace de esta historia con tintes azules y manchas tricolor por eso de que Raúl Xavier se convirtió en la manzana de la discordia.
“HH” sabe cómo armar polémica, porque no es casualidad que este fin de semana apareciera un documento presuntamente de la Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista del PAN nacional que con tanta obviedad recomendaba que el militante albiazul fuera el candidato a la alcaldía de Ramos Arizpe. Horas después resultó que el documento era apócrifo.
Y es que antes, la protesta en la sede del PAN en Coahuila tampoco funcionó. La amenaza del empresario de tomar las instalaciones y quedarse a dormir simplemente no tuvo el efecto que esperaba, porque para empezar ni tomó nada ni amaneció en el lugar.
¿Qué hacer para mover las aguas? Ah, denunciar a Saro por peculado y por cometer desfalco en perjuicio de las arcas municipales en Ramos Arizpe.
Ayer “HH” presidió una rueda de prensa en la que asegura que los exalcaldes Ramón Oceguera (con quien por cierto perdió en una elección pasada a la presidencia municipal), y Ernesto Saro, dejaron un adeudo con Hacienda de 52 millones de pesos, para ser exactos de 32 millones, ya que el resto corresponden a otro concepto.
Sorpresivamente el panista deslinda al exalcalde Ricardo Aguirre de esta controversia y señala que el priista sí pago sus adeudos, pero su ex padrino político y su ex contrincante no ¿Casualidad?
La problemática en este municipio ya estaba, lo único que hizo Héctor Horacio Dávila fue subirse al barco y aprovechar la situación en su calidad de síndico de vigilancia y tomar venganza.
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