De Siboldi a Zermeño


Por Luis Guillermo Hernández

Jorge Valdano, campeón mundial con Argentina en México 86, ha afirmado en varias ocasiones que  “el fútbol no es la vida, pero es un gran simulador de lo que es la vida”. Y es que así como dentro y fuera del campo de juego se requiere de líderes, también estos son necesarios en todos los ámbitos de la sociedad.

En 2014 tuve la oportunidad de entrevistar al también llamado filósofo del futbol que estuvo en Torreón para dar una conferencia de motivación y presentar su libro “Los 11 poderes del líder. El fútbol como escuela de vida”. En esa ocasión le pregunté la relación que había entre el director técnico de un equipo y un presidente a lo que me respondió:

“Bueno seguramente la enorme presión con la que trabajan. El hecho de ser personajes aparentemente observados por la opinión pública y de alguna manera examinados, ese es el único punto en común que veo. Bueno, por lo demás, el futbol está para darle felicidad a la gente aunque muchas veces da más sufrimiento que felicidad y la política al principio tiene el mismo cometido”.

Bajo esta premisa permítame hacer una similitud entre Dante Siboldi, actual director técnico del Santos y el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño, ambos deben ser líderes en las actividades que realizan. Los dos heredaron las fortalezas y debilidades de las gestiones que los antecedieron.

Siboldi en septiembre de 2017 asumió la dirección técnica de los “Guerreros” tras el cese de José Manuel “Chepo” de la Torre que le dejó un equipo ubicado en la posición número 15, con una sola victoria, 5 empates y tres derrotas.

Con la misma plantilla de jugadores, que al final del 2017 eran abucheados por la afición, ya que de 36 partidos jugados ese año 20 habían terminado en empate y sólo ganaron 6 en el TSM, hoy Siboldi tiene al Santos como segunda lugar de la tabla general y soñando con el campeonato.

Para esta temporada el Santos sólo tuvo como refuerzos al Gallito Vázquez y a Jesús Isijara, ninguno considerado la gran estrella del balompié. Sin echar culpas y trabajando de enero a la fecha Siboldi ha sido capaz de dar grandes alegrías y ha creado un equipo ganador.

También en enero llegó a la presidencia de Torreón, Jorge Zermeño. En 3 meses el principal argumento del alcalde, de sus funcionarios y seguidores de redes sociales, es culpar a la anterior administración de todos los problemas que se viven en la ciudad.

Si en enero se rompió el récord de homicidios en Torreón, las autoridades lo minimizaron diciendo que eran hechos aislados y que correspondía a la Fiscalía de Coahuila aclarar los hechos. Si en una semana se cometen 5 asaltos, los panistas en redes sociales dicen que la culpa es de los malos policías que recibió Zermeño y que vienen trabajando desde la administración de Miguel Riquelme y Jorge Luis Morán. 

Si el Simas da una generosa liquidación a una empleada por un mes de trabajo la culpa es de los medios de comunicación por informar el hecho, al mismo tiempo que son regañados por cuestionar la contratación de un nuevo abogado, con antecedentes penales, para ser el representante legal del Simas. Ante las preguntas de los reporteros del porqué se le paga 2 millones de pesos cuando aún no hay contrato de por medio, el alcalde se molesta y les dice a los reporteros ¿por qué no criticaron así a la administración anterior?

Ante las detenciones de personas transgénero, que ya ha sido cuestionada a nivel nacional y la comunidad LGTB denuncia hostigamiento de parte de la actual administración, el alcalde lo minimiza y dice que todo es una campaña política en su contra.

Una obra del Simas se colapsa en el Campestre de Torreón al mismo tiempo que se hace viral el video de una mujer, con problemas mentales que está desnuda en los tribunales municipales donde los policías la humillan y violan sus derechos humanos, pero en las redes sociales dicen que la policía actúa así porque eran los elementos de la administración anterior.

Finalmente, mientras Siboldi puede trabajar con un plantel heredado que tenía la autoestima baja y con humildad logra sacarlos adelante, motivarlos y hacerlos líderes, Jorge Zermeño ha apostado por repartir culpas entre los medios de comunicación y la administración anterior. En este escenario vale la pena preguntar ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para ya no decir que todo es culpa de la administración anterior? Creo que después de tres meses en el poder, como decía el slogan de campaña de Zermeño, llegó la hora de gobernar y asumir la responsabilidad que conlleva el ejercicio del poder.

@lharanda

Artículo publicado en VANGUARDIA

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