Entre los pechos de Miley Cyrus


Por Pilar Fernández

El mundo del espectáculo sin duda ha evolucionado, pero mientras algunos pensaban que el cambio le haría bien, empresas como MTV se encargaron probar lo contrario. Los Video Music Awards no sólo fueron la premiación de los “mejores” videos musicales, sino que demostraron que hoy en día el talento no es escencial mientras haya desnudos, excesos y controversias manteniendo con vida a la farándula.

Si bien la desnudez de Miley Cyrus logró aumentar el raiting en 1.5 millones de televidentes en comparación con las cifras del 2014, poco menos de 10 millones de pantallas encendidas es un número vergonzoso para un encuentro musical que tiene más de 30 años de trayectoria.

Y a pesar de que MTV pensó que el streaming del backstage de los premios lograría que la curiosidad de saber qué había entre los pechos de la anfitriona, más allá del genuino interés, hiciera que quienes lo sintonizaron prendieran la televisión, mayor trascendencia tuvo el show en redes sociales que en los medios tradicionales.

¿Cuánta gente tuiteó acerca de los VMAs sin siquiera ver un minuto del programa? Aproximadamente 20 millones de usuarios, cantidad que demuestra lo anticuado que el espectáculo puede llegar a ser.

Seamos realistas… ¿quién diablos ve videos musicales en televisión? ¿Acaso los millones de suscriptores de Vevo no son el indicador más confiable de que el internet está acabando con el reinado de la pantalla chica? Como dijo Kanye West: “listen to the kids”, que es exactamente lo que MTV no está haciendo.

Artistas que sólo fueron juzgados por lo viral que se volvieron sus videos se llevaron el astronauta plateado la noche del domingo en el mismo escenario que vio a Nirvana y a Red Hot Chili Peppers estremecer al público en 1992. Es decir, el presupuesto, uno que otro escándalo en Twitter y algún desnudo en Instagram se han convertido en la fórmula del éxito.

Es por eso que el discurso de Kanye West, por más aburrido que haya sido, no está del todo equivocado y que aunque piense llevar a Kim Kardashian a la Casa Blanca, al menos sabemos que aún queda algo de cordura y sentido común en sus palabras.

Con información de Billboard y Twitter.

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