El proceso de registro para aspirantes a jueces, magistrados y ministros, convocado por el Congreso de la Unión, pese a las dudas tuvo una respuesta que supera las expectativas iniciales. Morena, a través de su coordinador en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, destacó la relevancia de esta etapa, subrayando que “no funcionaron los pronósticos de fracaso” en esta inédita convocatoria.
Con más de 10 mil solicitudes presentadas ante el comité de evaluación del Poder Legislativo, Monreal celebró no solo la cantidad, sino también la calidad de los participantes, describiéndolos como profesionales de “todas las especialidades” y con un “gran nivel académico”. Esta convocatoria, que busca implementar la elección popular como método para designar a juzgadores federales y estatales, representa un cambio histórico en el sistema judicial mexicano.
El Senado de la República, encargado de supervisar el comité de evaluación, confirmó que dará a conocer el número exacto de aspirantes registrados tras la medianoche. Sin embargo, el proceso aún no concluye: el comité debe analizar las solicitudes y definir cuáles cumplen los requisitos necesarios para avanzar a la siguiente etapa.
Este ejercicio, el primero en su tipo en México, no solo resalta la apertura y democratización del sistema judicial, sino que también implica un proceso complejo que busca reforzar la confianza ciudadana en los juzgadores del país.







