Brad Pitt generó conmoción durante el Gran Premio de Las Vegas al protagonizar lo que parecía ser un dramático accidente en la pista. El actor, de 60 años, tambaleó y cayó desmayado frente a cientos de fanáticos que asistían al evento. Sin embargo, poco después se confirmó que todo formaba parte de la filmación de su próxima película, F1.
En esta producción, Pitt interpreta a Sonny Hayes, un piloto retirado que busca regresar al circuito profesional enfrentando desafíos tanto personales como deportivos. El incidente, cuidadosamente planeado, ocurrió durante una sesión de clasificación simulada en el circuito de Las Vegas. La escena incluyó un choque con el monoplaza y una caída impactante, amortiguada por un colchón estratégicamente colocado.
Vestido con un auténtico traje de carreras, el actor llevó a cabo la escena de manera tan realista que engañó a los presentes. Los aficionados, que también grabaron videos del momento, quedaron impresionados al ser testigos de una actuación tan intensa durante la última fecha del campeonato de Fórmula 1.







