En medio de un intenso cierre de sesiones en la Cámara de Diputados, Morena identificó un fideicomiso de 1,500 millones de pesos en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), organismo que fue eliminado con la reciente reforma constitucional. Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada, anunció que el fideicomiso también será extinguido y sus recursos se reasignarán en el Presupuesto de Egresos de la Federación, cuya votación se llevará a cabo del 11 al 13 de diciembre.
Monreal justificó la redistribución de recursos señalando que la república enfrenta un periodo complicado y es prioritario destinar fondos a áreas como salud, educación y obras de infraestructura. En este contexto, también anticipó recortes presupuestarios a otros órganos autónomos, incluyendo el Instituto Nacional Electoral (INE), que había solicitado 13 mil millones de pesos para elecciones extraordinarias.
Sin embargo, no todo en la agenda legislativa avanza con la misma celeridad. Monreal admitió que reformas clave, como la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas o la prohibición del maíz transgénico, podrían quedar fuera de discusión. Esto ocurre mientras la abogada María Luisa Luévano cumple más de 24 horas en huelga de hambre para exigir que se debata la reducción de horas laborales, presión que Monreal dijo desconocer.
En contraste, el líder morenista respaldó la regulación de propinas y pagos informales, propuesta impulsada por Pedro Haces Barba, que busca incluir a meseros, franeleros y los llamados “viene viene”. Monreal también confirmó que en las próximas semanas se debatirán temas como la prohibición de vapeadores y la reforma al Poder Judicial, que incluye cambios en su estructura organizativa.
Finalmente, se espera que la Presidencia envíe la iniciativa para regular el trabajo de repartidores de aplicaciones, una medida firmada por Claudia Sheinbaum en octubre, pero que aún no llega al Congreso.







