Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, lanzó una seria advertencia al expresidente Donald Trump sobre las posibles repercusiones económicas que tendría la imposición de un arancel del 25% a las importaciones provenientes de México y Canadá. Durante la conferencia matutina, Ebrard calificó esta medida como “un tiro en el pie” para la economía estadounidense, especialmente para su sector automotriz.
Según Ebrard, la implementación de estos aranceles podría desencadenar la pérdida de hasta 400 mil empleos en Estados Unidos. Esta cifra se suma a un posible aumento de costos para los consumidores, que verían encarecer productos esenciales, como las camionetas pick-up, con un alza promedio de tres mil dólares por unidad.
El funcionario también explicó que los aranceles equivaldrían prácticamente a duplicar el Impuesto Sobre Utilidades que ya pagan las empresas en Estados Unidos, un golpe que afectaría tanto a la industria como al bolsillo de los consumidores.
La historia reciente respalda estas advertencias. Ebrard recordó medidas similares impuestas en 1971 por el entonces presidente Richard Nixon, cuando un arancel del 10% a las importaciones desencadenó aumentos de precios y una pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, el impacto actual podría ser mayor, ya que las importaciones representan hoy un 12.7% del PIB estadounidense, frente al 3.4% de hace cinco décadas.







