La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, coincidieron este martes en señalar que la reducción de la violencia en Sinaloa será un proceso que tomará tiempo. Durante la conferencia matutina, Sheinbaum destacó la importancia de la estrategia de seguridad a nivel federal y admitió que los resultados de la misma no serán inmediatos, sino que llegarán en el mediano y largo plazo. “La violencia no disminuirá drásticamente de inmediato, pero estamos coordinando todas las acciones necesarias para reducirla”, aseguró la mandataria.
En este contexto, Sheinbaum resaltó los avances en el combate al tráfico de drogas, específicamente el decomiso histórico de una tonelada de fentanilo en Sinaloa, valorada en 8 mil millones de pesos, lo que contribuirá a evitar la distribución de millones de dosis de esta peligrosa droga en Estados Unidos. “Pensar en una tonelada de fentanilo es hablar de más de 20 millones de dosis”, explicó, destacando la relevancia de esta incautación.
Por su parte, García Harfuch, quien viajó a Sinaloa para coordinar los esfuerzos de seguridad junto con las autoridades locales y federales, admitió que el panorama en Sinaloa no cambiará “de la noche a la mañana”. La violencia en la entidad, detonada por la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio, requiere de un esfuerzo constante, sin plazos exactos. No obstante, el secretario de Seguridad subrayó que el objetivo primordial es pacificar el estado y garantizar la seguridad de la ciudadanía. “No podemos evitar todos los crímenes, pero sí nos aseguraremos de que no queden impunes”, afirmó García Harfuch.
El compromiso del gobierno federal se refleja en la implementación de medidas más agresivas, como el aumento de operativos, decomisos y detenciones. Asimismo, la semana próxima se celebrará una reunión con los gobernadores de todo el país para reforzar la estrategia de seguridad a nivel nacional.






