El Gobierno de Donald Trump ha cumplido su amenaza y ha ordenado que los funcionarios de Salud Pública de Estados Unidos dejen de colaborar de inmediato con la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que genera preocupación a nivel global sobre las posibles consecuencias en la lucha contra enfermedades emergentes y brotes de virus.
Esta decisión, que fue comunicada por el funcionario de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), John Nkengasong, a través de un memorando enviado el domingo 27 de enero, marca el comienzo del proceso de retiro de EE.UU. de la OMS.
El memorando, al que tuvo acceso The Associated Press, establece que el personal de la agencia estadounidense debe cesar sus colaboraciones con la OMS, y esperar más instrucciones al respecto. Además, se prohíbe a los empleados del CDC visitar las oficinas de la OMS.
Este abrupto retiro sorprende a los expertos, quienes advierten que esta medida podría retrasar investigaciones y esfuerzos internacionales para controlar brotes como el virus de Marburgo y la viruela símica en África. La retirada también se produce en un momento en el que las autoridades de salud de todo el mundo están observando de cerca un brote de gripe aviar en Estados Unidos.
La decisión de Trump de retirarse de la OMS fue anunciada la semana pasada mediante una orden ejecutiva. Sin embargo, la salida no es inmediata y deberá pasar por varios procedimientos legales, incluidos la aprobación del Congreso, el cumplimiento de las obligaciones financieras para el año fiscal en curso, y un aviso con un año de antelación. A pesar de esto, el impacto en la relación entre EE.UU. y la OMS ya es evidente, y el retiro de Estados Unidos podría prolongarse varios meses o incluso un año.
El retiro de EE.UU. de la OMS representaría un fuerte golpe financiero para la organización, que depende significativamente de las contribuciones estadounidenses. En 2022-2023, EE.UU. aportó 1.284 millones de dólares, lo que equivale aproximadamente al 18% del presupuesto total de la agencia. Esta pérdida sería difícil de suplir, especialmente considerando que países como Alemania y la Unión Europea, que completan el top 3 de mayores donantes, aportan cantidades significativamente menores.
La mala relación de Trump con la OMS se remonta al inicio de la pandemia de COVID-19, cuando el presidente estadounidense acusó a la organización de ayudar a China a ocultar información sobre los primeros casos de la enfermedad. Desde entonces, las tensiones entre ambos han sido una constante, culminando con la decisión de comenzar el proceso de retiro.
A pesar de este panorama, la OMS ha expresado su deseo de que la administración Trump reconsidere su postura. En un comunicado reciente, la agencia de la ONU destacó que la colaboración entre EE.UU. y la OMS ha sido fundamental para salvar innumerables vidas y proteger a la humanidad de amenazas sanitarias, como la erradicación de la viruela y los avances en la lucha contra la poliomielitis.
Donald Trump se retira de la Organización Mundial de la Salud (OMS). pic.twitter.com/w6f2MBLyqh
— Agenda 2030 ᴾᵃʳᵒᵈʸ (@Agenda2030_) January 21, 2025







