El presidente Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que designa al inglés como el idioma oficial de Estados Unidos, una medida sin precedentes en la historia del país.
Trump firma la orden que designa al inglés como idioma oficial
Esta acción permite a las agencias gubernamentales y organizaciones que reciben fondos federales decidir si continúan ofreciendo servicios en otros idiomas, revocando una directiva de la era de Bill Clinton que exigía asistencia lingüística para quienes no hablan inglés.
La orden destaca que establecer el inglés como idioma oficial “no solo agilizará la comunicación, sino que también reforzará los valores nacionales compartidos y creará una sociedad más cohesionada y eficiente”. Además, se subraya que promover el aprendizaje del inglés facilitará la integración de los nuevos ciudadanos y su participación en las tradiciones nacionales.
Es importante señalar que, aunque el inglés es el idioma predominante en Estados Unidos, el país es hogar de una rica diversidad lingüística, con más de 350 lenguas habladas según datos del censo. Antes de esta orden, 32 estados ya habían designado al inglés como su idioma oficial.
¿Qué piensan los defensores de los derechos de los inmigrantes?
Esta decisión ha generado reacciones mixtas. Por un lado, algunos consideran que la medida promoverá la unidad nacional y facilitará la eficiencia gubernamental. Por otro lado, grupos de derechos de los inmigrantes expresan preocupación, argumentando que podría afectar la capacidad de los no angloparlantes para acceder a servicios federales esenciales y participar cívicamente.
La implementación de esta orden plantea interrogantes sobre cómo afectará a las comunidades que dependen de servicios en otros idiomas y cómo se equilibrará la promoción del inglés con la preservación de la diversidad cultural y lingüística que caracteriza a Estados Unidos.







