Teresa González Murillo, conocida como Teresita, dedicó su vida a la búsqueda de su hermano Jaime, desaparecido en septiembre de 2024 en Guadalajara. Su incansable lucha la convirtió en un símbolo de resistencia y esperanza. Sin embargo, el pasado 27 de marzo de 2025, sujetos armados irrumpieron en su domicilio en la colonia San Marcos y le dispararon en el rostro.
La activista fue trasladada al Centro Médico de Occidente del IMSS, donde permaneció internada hasta su fallecimiento el 2 de abril. La noticia conmocionó a Jalisco y al país entero, reavivando la indignación por la violencia contra las madres buscadoras.
Un ataque premeditado
Según testigos, la noche del ataque, los agresores intentaron privarla de la libertad. Teresita, quien usaba silla de ruedas, se resistió y fue brutalmente agredida. Su familia la trasladó de inmediato al hospital, pero las heridas fueron fatales.
El Colectivo Luz de Esperanza, al que pertenecía, exigió justicia a través de un comunicado:
“Buscaba con valentía, con esperanza y con el derecho que le correspondía. Pero ese derecho le fue arrebatado. La violencia y la impunidad la alcanzaron antes de que pudiera encontrar respuestas”.
La lucha de Teresita: entre amenazas y resistencia
Además de ser madre buscadora, Teresita era líder de comerciantes ambulantes en Guadalajara. En agosto de 2024, organizó un plantón frente al Palacio Municipal denunciando corrupción en la entrega de permisos.
Integrantes del Colectivo Luz de Esperanza han denunciado que la activista recibió amenazas tanto del crimen organizado como de autoridades locales. A pesar del temor, nunca dejó de alzar la voz.
Investigación en curso: robo o ataque premeditado?
La Fiscalía de Jalisco informó que la principal línea de investigación apunta a un robo, argumentando que la víctima tenía en su poder dinero de sus ventas y de una tanda. Sin embargo, colectivos insisten en que su asesinato está relacionado con su labor como madre buscadora.
El documento de la fiscalía señala que los atacantes no intentaron secuestrarla, ya que huyeron en motocicletas tras dispararle. No obstante, para muchas activistas, este caso sigue el mismo patrón de otros asesinatos de madres buscadoras en el país.
Madres buscadoras en la mira: una crisis imparable
Desde 2021, al menos seis madres buscadoras han sido asesinadas en México. La violencia contra estas mujeres se ha intensificado, pues enfrentan constantes amenazas y agresiones durante sus jornadas de búsqueda.
El caso de Teresita recuerda el de Sofía Raygoza, madre buscadora hallada sin vida en Zacatecas en febrero de 2025. Ambas luchaban por encontrar a sus seres queridos en un país con más de 126 mil personas desaparecidas.
Exigen justicia y protección
El asesinato de Teresita deja un vacío en la lucha por los desaparecidos. Colectivos de todo el país han exigido a las autoridades esclarecer el caso y garantizar protección para quienes buscan a sus familiares.
La impunidad sigue siendo el mayor obstáculo para la justicia. Mientras el Estado no actúe con firmeza, la violencia contra las madres buscadoras seguirá cobrando vidas.







