En la Mañanera del Pueblo de este lunes, Claudia Sheinbaum no esquivó los señalamientos del expresidente Ernesto Zedillo. Más bien, los tomó como ejemplo de una estrategia que —asegura— ya no tiene eco en la ciudadanía: la construcción de nuevas narrativas impulsadas por la oposición.
Todo comenzó cuando Zedillo, en una entrevista para la revista Nexos, criticó con dureza la reforma judicial impulsada por el actual gobierno, señalando un supuesto “desequilibrio de poderes” y acusando la muerte de la democracia en México. Estas declaraciones provocaron una reacción firme por parte de la presidenta.
“Ahora resulta que Zedillo es el paladín de la democracia”, ironizó Sheinbaum ante las cámaras.
A su juicio, tanto Nexos como Letras Libres intentan reciclar figuras políticas cuya credibilidad ya se ha desgastado, como Ricardo Anaya o Enrique Krauze, y por ello ahora recurren al expresidente priista.
La historia detrás de las críticas
En su mensaje, Sheinbaum recordó episodios de la historia reciente que, bajo el mandato de Zedillo, dejaron profundas cicatrices en la memoria colectiva: el Fobaproa, la militarización de la seguridad pública y la masacre de Acteal.
“¿Qué no democracia es el gobierno del pueblo?”, preguntó Sheinbaum, en referencia a la propuesta de elegir a jueces y ministros mediante el voto popular, la cual ha sido señalada como “autoritaria” por parte de sus detractores.
La mandataria destacó que aquellos que hoy acusan autoritarismo olvidan que durante el sexenio de Zedillo se tomaron decisiones profundamente antidemocráticas que afectaron a millones de mexicanos.
Un pueblo informado como muro de contención
Con tono enérgico, Sheinbaum aseguró que el pueblo de México ya no se deja engañar fácilmente.
“La gente está más informada que nunca. Ya no es tan sencillo construir relatos vacíos que no reflejan la realidad”, enfatizó.
Aunque criticó el contenido de la entrevista y el discurso promovido por algunos medios, Sheinbaum subrayó que la existencia de voces opositoras es indispensable en cualquier democracia saludable.
“La libertad de expresión debe ser respetada. Y es bueno que existan estos debates”, concluyó.
La narrativa que intenta instaurar la oposición, sostiene Sheinbaum, ya no tiene el mismo impacto. El México de hoy —afirma— es uno donde la ciudadanía es protagonista activa, capaz de discernir entre información y manipulación.
¿Una nueva etapa política?
El cruce de declaraciones entre Zedillo y Sheinbaum marca otro capítulo en la intensa batalla de narrativas que se libra actualmente en el país. Mientras la oposición busca reposicionar viejas figuras, el gobierno apuesta por fortalecer su legitimidad a través del respaldo popular.
En un México donde la democracia se discute no solo en los tribunales sino también en las plazas públicas y en las redes sociales, la confrontación de ideas parece ser el nuevo campo de batalla político.







