Una carta conmovió al Vaticano esta mañana. El cardenal Giovanni Angelo Becciu, una figura central del catolicismo en los últimos años, anunció públicamente que no participará en el Cónclave que se celebrará el próximo 7 de mayo para elegir al nuevo Papa. La razón: una decisión personal basada en la obediencia al Papa Francisco, quien le habría solicitado mantenerse al margen.
Un gesto de obediencia en tiempos delicados
“He decidido obedecer la voluntad del Papa Francisco”, escribió Becciu en un comunicado breve pero contundente, en el que reafirma su inocencia.
La decisión, afirma, fue tomada por “el bien de la Iglesia” y para preservar “la comunión y serenidad del Cónclave”. En otras palabras, busca evitar que su presencia —cuestionada por controversias pasadas— interfiera con uno de los momentos más cruciales para la Iglesia Católica.
Becciu ha sido protagonista de investigaciones y escándalos financieros que sacudieron el corazón del Vaticano en los últimos años. Aunque nunca ha sido condenado formalmente, su reputación ha estado bajo la lupa. Aun así, nunca dejó de asegurar: “soy inocente”.
¿Quién es el cardenal Becciu?
Nacido en Cerdeña en 1948, Giovanni Angelo Becciu fue uno de los hombres de confianza en la Curia Romana. Su ascenso fue meteórico: nuncio en Angola, después en Cuba, y finalmente Sustituto de la Secretaría de Estado, uno de los cargos más influyentes del Vaticano.
Durante el papado de Francisco, Becciu fue considerado un colaborador cercano. Sin embargo, a raíz de cuestionamientos sobre manejos financieros, el Papa le pidió la renuncia a su cargo en 2020 y, posteriormente, su exclusión del derecho a participar en Cónclaves.







