26 mayo, 2026
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Hollywood en alerta: Trump propone arancel del 100% a películas extranjeras

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Hollywood en alerta: Trump propone arancel del 100% a películas extranjeras

El 4 de mayo, el expresidente Donald Trump lanzó una bomba que dejó a la industria del entretenimiento en shock. Desde su plataforma Truth Social, anunció que autorizaría un arancel del 100% a todas las películas producidas fuera de Estados Unidos. Su argumento: “salvar” a una industria que, según él, está en peligro.

“La industria cinematográfica estadounidense está muriendo rápidamente”, escribió. “Queremos películas hechas en Estados Unidos, otra vez”. La reacción no tardó en llegar. Directores, guionistas, abogados y ejecutivos de estudios levantaron la voz ante una medida que podría cambiar las reglas del juego del cine como lo conocemos.


Un disparo al corazón del cine moderno

Jonathan Handel, abogado de entretenimiento y analista de la industria, fue tajante: “No tiene sentido”. Y es que muchas películas estadounidenses se filman fuera del país, no solo por economía, sino por cuestiones narrativas y visuales.

“¿Si Tom Cruise tiene que subir la Torre Eiffel, filmamos en Las Vegas?”, ironizó Handel.

Su ejemplo no es menor: franquicias como Misión Imposible, John Wick o las películas de Marvel suelen rodarse en Canadá, Reino Unido o Europa del Este debido a sus incentivos fiscales y escenarios naturales.

El guionista Fernando Montes De Oca fue más allá: “Esto afectaría no solo a las películas extranjeras, sino a las mismas producciones de Hollywood que filman en el extranjero. Significa pérdida de empleos, alianzas y competitividad”.


Hollywood no es solo Hollywood

La globalización del cine ha permitido que historias con presupuestos multimillonarios se graben en diversas latitudes, mezclando talentos y locaciones. Toronto se ha convertido en una “nueva Hollywood” para producciones televisivas, mientras que ciudades como Praga o Dublín ofrecen ventajas fiscales insuperables.

La idea de grabar todo dentro de EE.UU. implicaría un aumento drástico en los costos de producción, algo que pondría en riesgo incluso a los grandes estudios como Warner Bros, Disney o Netflix, cuyos títulos dependen de locaciones internacionales.

Y los efectos ya se sienten: tras el anuncio, las acciones de grandes empresas de entretenimiento cayeron, con Lionsgate desplomándose un 8% y Netflix perdiendo un 4.2%.


¿Un arancel real o una amenaza política?

A pesar del escándalo mediático, la Casa Blanca aclaró que aún no se ha tomado una decisión definitiva. Kush Desai, portavoz del gobierno, declaró que se están “explorando todas las opciones” para proteger los intereses económicos y de seguridad nacional.

Pero muchos ven este movimiento como un gesto político más que una política comercial seria. Trump ya ha impuesto aranceles al acero, aluminio y productos chinos, pero ninguno a servicios como el cine, lo que hace de esta propuesta algo inédito y de consecuencias imprevisibles.


El futuro del cine: ¿hacia el aislamiento o la colaboración?

La propuesta de Trump plantea una pregunta inquietante: ¿Debe el cine volverse nacionalista o seguir siendo una industria colaborativa y global? Para muchos, el cine es, ante todo, una forma de arte y conexión cultural, no un producto que deba restringirse por fronteras comerciales.

El intento de imponer aranceles al cine extranjero podría aislar a Hollywood en lugar de fortalecerlo. En un mundo interconectado, las historias más poderosas se construyen en conjunto, sin importar dónde se filmen.