En medio de la solemnidad del aeropuerto JFK de Nueva York, un grupo de 180 cadetes de la Marina Armada de México se alista para abordar el vuelo que los traerá de vuelta a casa. Las imágenes no mienten: rostros serios, miradas firmes y un silencio que lo dice todo. Esteban Moctezuma Barragán, embajador de México en Estados Unidos, fue el encargado de confirmar este movimiento con un mensaje directo y lleno de empatía.
“Tuvieron una experiencia lamentable”, dijo desde el aeropuerto. “Esperamos que regresen bien, con fuerza y resiliencia.”
Un regreso agridulce tras el desastre
El Buque Escuela Cuauhtémoc, también conocido como el “Caballero de los Mares”, sufrió uno de los episodios más trágicos de su historia el pasado fin de semana, cuando durante una maniobra de zarpe en el puente de Brooklyn ocurrió un accidente que dejó dos muertos y 22 lesionados. El golpe fue no solo físico, sino también emocional para todos los integrantes de esta misión, quienes participaban en el Crucero de Instrucción “Bicentenario de la Consolidación de la Independencia en la Mar”.
Qué se sabe del accidente
De acuerdo con la Secretaría de Marina, el impacto fue lo suficientemente severo como para inutilizar la embarcación. Las dos víctimas mortales, que inicialmente estaban en estado grave, no sobrevivieron. Once cadetes permanecen delicados y nueve más se encuentran estables. La comunidad naval mexicana ha quedado marcada por esta pérdida, y tanto autoridades mexicanas como estadounidenses mantienen una estrecha coordinación para apoyar a los afectados.
Cadetes listos para volver
Según el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, los 180 cadetes que retornarán a México ya fueron evaluados médicamente y se encuentran en condiciones óptimas para volar. Aunque se desconoce si viajarán en un vuelo militar o comercial, lo cierto es que su traslado ya es una realidad.
La Embajada de México, el consulado, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Marina han trabajado en conjunto para acelerar los trámites migratorios y garantizar un retorno digno. Mientras tanto, se mantiene constante comunicación con las familias que esperan ansiosamente en territorio mexicano.
Las víctimas y el impacto en la comunidad naval
La Secretaría de Marina no ha revelado los nombres de los tripulantes fallecidos, pero ha manifestado su solidaridad con las familias. También ha prometido realizar una investigación a fondo para esclarecer las causas exactas del accidente. Para los cadetes sobrevivientes, este suceso representa una marca indeleble en su formación como futuros oficiales navales.
Desde Veracruz hasta Baja California, las escuelas navales y las comunidades marítimas del país han mostrado su apoyo con mensajes de aliento y respeto por quienes viven la vocación del mar.







