Esta mañana, desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó uno de los anuncios más significativos del llamado Plan México: cuatro empresas farmacéuticas mexicanas invertirán más de 10 mil 480 millones de pesos en distintos proyectos estratégicos que impulsarán la soberanía médica, el empleo y la innovación nacional.
Lo que parecía una noticia de rutina económica se transformó en una promesa de futuro: empleos de calidad, medicamentos clave fabricados en territorio nacional y una capacidad técnica que posicionará a México como líder en tecnología farmacéutica en Latinoamérica.
🧪 Laboratorios Kener lidera con visión: triplican capacidad y desarrollan Car-T-Cells
Federico Prince Laris, CEO de Laboratorios Kener, detalló que su empresa liderará este esfuerzo con una inversión superior a 5,180 millones de pesos. ¿El objetivo? Triplicar la capacidad instalada con una planta de última generación que abrirá en el primer trimestre de 2027.
Los avances no se quedan en infraestructura: se establecerá un centro único en Latinoamérica para producir células Car-T-Cells, una técnica revolucionaria en tratamientos oncológicos. Además, se invertirán recursos en registros sanitarios para medicamentos estratégicos del país y se ofrecerán servicios integrales de mezclas y anestesia.
🏭 Empleo, ciencia y soberanía: los tres ejes de este nuevo plan industrial
El plan contempla la creación de 800 empleos directos y 2,000 indirectos, un impulso laboral clave para el bienestar regional. Pero más allá de los números, se trata de consolidar un modelo de producción nacional con independencia médica, capaz de resistir futuras crisis como la pandemia.
Sheinbaum celebró la decisión de las empresas mexicanas de unirse al proyecto nacional de bienestar, enfatizando que el desarrollo farmacéutico es parte del nuevo modelo económico que propone para el país: inclusivo, soberano y con valor agregado nacional.
🧬 El futuro es mexicano: innovación que trasciende fronteras
Los proyectos también contemplan nuevos centros de mezcla, certificaciones internacionales, investigación clínica y desarrollo de medicamentos de última generación. Esta inversión no solo cubre necesidades internas, sino que abre la puerta a exportaciones tecnológicas y colaboraciones científicas con otros países.
Las cuatro empresas participantes (aún no reveladas en su totalidad) representan lo mejor de la industria farmacéutica mexicana, con visión a largo plazo y compromiso con la salud pública.






