En medio de divisiones internas, observaciones internacionales y una participación ciudadana mínima, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, no escatimó en elogios hacia el proceso de elección de jueces, magistrados y ministros realizado el 1° de junio.
Durante su discurso en la entrega de constancias de mayoría, Taddei comparó la elección con la firma de la Carta Magna de 1215 en Inglaterra, asegurando que México había dado un paso histórico hacia una justicia más democrática.
“El Estado mexicano reconoce que la justicia no puede ser ajena a la voluntad ciudadana”, afirmó con convicción.
🗳️ Una elección con alta abstención y muchas controversias
A pesar del tono épico de su mensaje, los datos duros muestran otra cara del proceso:
- 87% de abstención, una de las más altas registradas.
- Denuncias sobre proceso opaco de selección de candidatos.
- Críticas de observadores internacionales, especialmente de la OEA, que desaconsejaron replicar el modelo.
- Disenso interno dentro del propio INE, donde cinco consejeros han pedido esperar investigaciones antes de validar plenamente los resultados.
Taddei, sin embargo, fue clara: “No han sido designados, han sido electos”. Recalcó que los nuevos magistrados “no representan a una élite, sino la voluntad de millones”.
🌐 Un modelo que “inspira al mundo”
Contrario a las recomendaciones de la Misión Electoral de la OEA, que mostró preocupaciones sobre la independencia judicial, Taddei aseguró que el mundo observa a México con esperanza:
“México ha abierto una puerta para que otros países se atrevan a imaginar”.
También destacó que el acto de validación del INE “no es solo administrativo, es un acto de afirmación democrática”.
🧩 Una reforma que divide opiniones
El proceso de elección directa de jueces ha sido una de las propuestas más controversiales de la reforma judicial impulsada por el oficialismo. Para algunos, representa un avance hacia un sistema más representativo; para otros, una amenaza a la independencia del Poder Judicial.
Con una narrativa que apela al simbolismo histórico, Taddei intenta reforzar la legitimidad de un cambio que aún genera intensos debates políticos, jurídicos y sociales.







