Terry Bollea, conocido mundialmente como Hulk Hogan, falleció a los 71 años a causa de una insuficiencia cardíaca, según informaron medios estadounidenses. El legendario luchador fue una figura clave en la popularización de la lucha libre durante las décadas de los 80 y 90, convirtiéndose en un símbolo del entretenimiento deportivo a nivel global.
En semanas recientes se había especulado sobre su delicado estado de salud, luego de informes sobre complicaciones tras una cirugía de cuello. Aunque ya se había retirado del ring, su presencia continuaba resonando en el mundo de la lucha y la cultura popular.
Hogan debutó en 1979 en la entonces World Wrestling Federation (WWF), donde impactó con su imponente físico de más de 170 kilos. Su rivalidad con personajes como “The Iron Sheik” lo convirtió en el arquetipo del héroe estadounidense, rubio, fuerte y patriota, especialmente en un contexto marcado por el auge del nacionalismo en los años 80.
The legendary Hulk Hogan ❤️💛 pic.twitter.com/3daG7IDznf
— WWE (@WWE) July 24, 2025
Más allá del cuadrilátero, también incursionó en el cine, destacando su papel en Rocky III como adversario de Sylvester Stallone. Su fama fue tan abrumadora que atrajo multitudes a eventos como Wrestlemania, donde fue figura estelar durante siete ediciones consecutivas. Su histórico combate contra André the Giant sigue siendo la transmisión de lucha más vista de la historia, con más de 33 millones de espectadores.
Sin embargo, la vida de Hogan también estuvo marcada por la polémica. En 1985, lesionó a un periodista durante una entrevista; años después, en 1993, admitió públicamente haber consumido esteroides anabólicos. En 2016 ganó una millonaria demanda por la filtración de un video íntimo, y en 2024 fue criticado por su apoyo abierto a Donald Trump.
Con su fallecimiento, se cierra un capítulo icónico en la historia de la lucha libre. A pesar de sus controversias, Hulk Hogan será recordado como una figura que transformó el entretenimiento deportivo y definió una era.







