Los Diablos Rojos del México iniciaron con éxito su travesía en la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol, al imponerse 4-2 a los Piratas de Campeche en un emocionante Opening Day celebrado en la Ciudad de México. El actual bicampeón dejó claro desde el primer instante que la defensa de su corona es una prioridad, aunque no sin añadir una dosis de drama al encuentro.
El “Diamante de Fuego” fue testigo de un arranque prometedor para los escarlatas. Apenas en la primera entrada, Robinson Canó pisó el plato gracias a un sencillo oportuno de José Marmolejos, desatando la euforia de la afición que apenas tomaba asiento y ya celebraba la primera carrera de la campaña.
Tras un periodo de calma dominado por los lanzadores Miller Hogan de Campeche y Ricardo Pinto de los Diablos, el quinto inning rompió la sequía ofensiva. Carlos Pérez conectó un doblete y Franklin Barreto le siguió con otro, ampliando la ventaja a 2-0. Sin embargo, el béisbol, fiel a su estilo, tenía preparadas algunas sorpresas más.
El bullpen escarlata enfrentó momentos de tensión. Aunque Ricardo Pinto tuvo una sólida labor de cinco entradas y un tercio, dejó corredores en base que eventualmente anotaron. Nick Vespi permitió una carrera y, a pesar de los esfuerzos de Jimmy Yacabonis, los Piratas se acercaron 2-1, manteniendo el suspenso en el aire.
La séptima entrada trajo consigo la igualada para los visitantes, cuando Andrew Stevenson conectó un doblete que empujó a Connor Hollis al plato, empatando el partido 2-2. La afición de los Diablos contenía la respiración, pero la respuesta no se hizo esperar.
En ese mismo capítulo, “Haper” Gamboa revivió la ofensiva con un imparable, y Carlos Sepúlveda se erigió como el héroe del momento al conectar un doble productor que devolvió la ventaja a los Diablos Rojos, poniendo el marcador 3-2. La remontada rápida inyectó nueva energía al equipo y a la tribuna.
La estocada final llegó en la octava entrada, cuando Jon Singleton pegó un sencillo y Maikel Franco lo impulsó al plato con un doblete decisivo. Esta acción selló el marcador en 4-2, un golpe certero que fue suficiente para asegurar la victoria en el Opening Day.
El pitcher Stephen Nogosek se adjudicó la victoria tras una actuación efectiva, mientras que Tomohiro Anraku logró el salvamento crucial. Joe Record, por su parte, cargó con la derrota. Los Diablos Rojos del México comenzaron así su temporada con el pie derecho, enviando un mensaje claro sobre sus ambiciones de tricampeonato.







