El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, expresó su profundo pesar por la trágica pérdida de dos miembros del personal de la embajada estadounidense. El fatal incidente, ocurrido en Chihuahua, también cobró la vida del director y de un elemento de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua.
A través de sus redes sociales, el embajador Johnson destacó la dedicación y el esfuerzo de los fallecidos, quienes se enfrentaban a uno de los desafíos más significativos de nuestra época. En su mensaje, extendió sus pensamientos y oraciones a las víctimas y a sus seres queridos, reconociendo el alto riesgo inherente a sus funciones.
La tragedia sirve como un sombrío recordatorio de los peligros que asumen tanto los funcionarios mexicanos como los estadounidenses en su compromiso por proteger a las comunidades. Johnson reafirmó la determinación de continuar la misión y fortalecer la colaboración bilateral en la búsqueda de seguridad y justicia.
Los primeros reportes indican que el accidente se registró la madrugada del domingo, cuando el vehículo en el que viajaban las cuatro personas se precipitó a un barranco. El siniestro tuvo lugar en la zona serrana de Chihuahua, en las inmediaciones del municipio de Guachochi.
Las víctimas fueron identificadas como Pedro Román Oseguera Cervantes, Director de la AEI, y Manuel Genaro Méndez Montes, un elemento de dicha agencia, junto con dos oficiales instructores de la Embajada de los Estados Unidos. El Fiscal General del Estado, César Jáuregui Moreno, también lamentó profundamente los decesos.
Se confirmó que el grupo regresaba de un operativo de gran envergadura en el municipio de Morelos, al sur del estado. En dicha misión, habían logrado desmantelar y destruir seis laboratorios clandestinos, además de asegurar una extensión de 100 hectáreas vinculadas a actividades ilícitas, lo que subraya el peligroso contexto de su labor.







