El reconocido presentador y humorista Jimmy Kimmel se encuentra en el centro de una nueva polémica tras una broma que hizo sobre la ex primera dama Melania Trump. Kimmel la describió como una “viuda en espera”, lo que provocó una fuerte condena por parte de la familia Trump y un llamado directo a su despido de la cadena ABC.
La controversia escaló apenas días antes de un tiroteo ocurrido en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, donde se encontraban Donald y Melania Trump. Aunque el comediante afirmó que el chiste fue una “burla ligera” sobre la diferencia de edad de 23 años entre su esposa y el expresidente, las críticas no tardaron en aparecer.
La defensa de Kimmel y las acusaciones de los Trump
Durante su primer monólogo en «Jimmy Kimmel Live!» después del incidente, el comediante defendió su comentario, negando categóricamente que fuera un “llamado al asesinato”. Kimmel, conocido por su activismo contra la violencia armada, afirmó que la familia Trump es consciente de ello y sugirió que, si les preocupa la retórica de odio, deberían hablar con Donald Trump.
Melania Trump, por su parte, publicó en X que “personas como Kimmel no deberían tener la oportunidad de entrar en nuestros hogares cada noche para difundir odio”. Calificó el monólogo sobre su familia no como comedia, sino como “corrosivo” y profundizador de la “enfermedad política” en Estados Unidos, cuestionando a ABC por permitir tal comportamiento.
El expresidente Donald Trump también se unió a las críticas en Truth Social, tildando los comentarios de Kimmel de “llamado a la violencia” y exigiendo su “despido inmediato” por parte de Disney y ABC. La polarización en torno al humor político y sus límites se hizo evidente una vez más.
El incidente en la Cena de Corresponsales, donde un hombre abrió fuego cerca del evento, añadió una capa de gravedad a la situación. Aunque las autoridades señalaron que el ataque pudo haber tenido como objetivo a miembros de la administración del mandatario, el resurgimiento del video de la broma de Kimmel provocó una reacción violenta en redes sociales.
Jimmy Kimmel ya había enfrentado una suspensión en septiembre pasado por comentarios sobre el tiroteo del influencer conservador Charlie Kirk. En aquella ocasión, su programa fue restituido una semana después, y Kimmel admitió que sus comentarios pudieron haber sido “inoportunos” o “poco claros”, aunque su postura actual es de firme defensa de su intención cómica.







