Christine Li, una influencer y modelo china de 26 años, vivió una experiencia impactante al descubrir que su rostro había sido utilizado sin permiso para protagonizar un microdrama generado por inteligencia artificial. Este contenido, difundido en la plataforma Hongguo, se hizo viral en marzo, dejándola en estado de shock.
“Estaba en shock. Era claramente yo”, declaró Li desde Hangzhou, China, al reconocerse en el papel de un personaje cruel en la miniserie “La horquilla de flor de durazno”. Según su testimonio, las imágenes utilizadas por la IA habrían sido obtenidas de fotografías que ella misma publicó en sus redes sociales dos años atrás.
Fueron sus propios seguidores quienes le alertaron sobre el incidente tras ver el microdrama en Hongguo, una aplicación especializada en estas series ultracortas que han ganado gran popularidad en China. El caso puso de manifiesto una preocupante tendencia en el uso de la IA.
Impacto en la imagen pública y consentimiento
El problema no se limitó a Christine Li; el personaje del “esposo” en el mismo episodio también fue creado con imágenes del estilista Baicai, tomadas sin autorización. Ambos denunciaron que sus rostros fueron usados para representar figuras negativas, con Li apareciendo maltratando animales y abofeteando a mujeres, y Baicai retratado de forma “fea y sospechosa”.
“También sentí un miedo profundo, preguntándome qué clase de persona podía hacer algo así”, expresó Li, quien ha manifestado su intención de presentar una demanda. Ambos afectados lamentan el daño que esto podría causar a su imagen y carrera profesional.
Respuesta de la plataforma y regulaciones
Tras el escándalo, Hongguo anunció a principios de abril que retiraría el episodio debido a la infracción de sus normas internas. Aunque inicialmente los personajes fueron reemplazados discretamente, el contenido fue eliminado por completo días después. La plataforma ha intensificado sus procesos de revisión, detectando y eliminando cientos de microdramas similares.
Este incidente subraya la creciente preocupación por el uso no autorizado de IA para generar “deepfakes”. La abogada de Li, Zhao Yijie, enfatizó que la representación degradante sin consentimiento vulnera los derechos a la imagen y reputación. En China, la legislación se endurece, exigiendo licencias para la creación de microdramas con IA desde abril.
Sin embargo, expertos advierten que las empresas aún pueden eludir estas regulaciones utilizando compañías temporales o servidores extranjeros, lo que dificulta la identificación de los responsables. Christine Li y Baicai continúan buscando justicia y que se determine quién manipuló sus imágenes de esta manera.







