30 abril, 2026
Trending:

Proyectarán Frozen en el Auditorio Nacional con música de orquesta en vivo

Espectáculos

frozen-walt

La galardonada película animada de Disney, Frozen: Una aventura congelada, se prepara para un evento sin precedentes en el majestuoso Auditorio Nacional. Esta proyección especial, programada para el Día del Niño, transformará la experiencia cinematográfica al ser musicalizada en vivo por la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Minería.

Con la participación de 80 talentosos músicos bajo la dirección de Jesús Medina, la audiencia de todas las edades tendrá la oportunidad de sumergirse en la historia de Elsa y Anna como nunca antes. Una pantalla LED gigante y un diseño de iluminación envolvente complementarán la majestuosidad de la orquesta, creando una atmósfera mágica para los asistentes.

Jaime Salinas, productor de este innovador concierto fílmico, destacó la intención de “redefinir la forma de vivir el cine”. Según Salinas, la combinación de la pantalla grande con la potencia y la belleza de una orquesta sinfónica en directo generará una “experiencia para todos los sentidos”, donde cada nota y diálogo adquieren una nueva intensidad.

La elección del 30 de abril, víspera de un día sin clases, busca permitir que los niños puedan disfrutar plenamente del espectáculo sin la preocupación de madrugar. Además, este formato ofrece a los padres una atractiva oportunidad para introducir a sus hijos en el mundo de la música clásica a través de melodías que ya reconocen y aman.

La realización de un espectáculo de esta magnitud implica un complejo proceso, desde la obtención de permisos de Walt Disney hasta la exhaustiva preparación de la orquesta. Los músicos reciben sus partituras con semanas de antelación para un estudio individual, seguido de intensos ensayos generales días antes del evento en el recinto del Paseo de la Reforma.

Uno de los mayores desafíos para los ejecutantes radica en la necesidad de tocar de forma continua durante dos bloques de aproximadamente 50 minutos cada uno, manteniendo una sincronía impecable. Los músicos han señalado que esta demanda de concentración constante es incluso más exigente que un concierto tradicional con piezas cortas y pausas. La microfonía para cada instrumento es otro punto crítico para asegurar que el volumen se integre perfectamente con la cinta proyectada.