Corea del Norte se enfrenta a una “inusual” y “severa” sequía este año, una situación que ha obligado al país a implementar medidas urgentes para salvaguardar sus cultivos, según informó la prensa estatal. Este fenómeno meteorológico es descrito como algo “rara vez visto” en los últimos años, afectando amplias zonas del territorio.
La agencia de noticias estatal KCNA detalló que la sequía ha persistido en gran parte del país, generando una preocupación considerable. Ante este escenario, trabajadores en diversas regiones están concentrando todos sus esfuerzos para proteger las cosechas de inicio de temporada, esenciales para el abastecimiento.
Los desastres naturales suelen tener un impacto desproporcionadamente mayor en esta nación aislada, principalmente debido a las debilidades inherentes en su infraestructura y economía. La capacidad de respuesta ante fenómenos extremos se ve limitada, exacerbando las consecuencias para la población.
Esta situación se agrava por el contexto de seguridad alimentaria. Elizabeth Salmon, relatora especial de la ONU para los derechos humanos en Corea del Norte, ya había señalado en febrero que la escasez de alimentos representa una preocupación central y constante en el país.
Para mitigar los efectos de la escasez hídrica, las autoridades locales están tomando acciones concretas. Ciudades y condados son ahora responsables de llevar a cabo reparaciones en las puertas de los reservorios y en los acueductos, adaptándose a la drástica reducción en el suministro de agua provocada por la severa sequía actual.







