La futura presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido formalmente invitada por el rey Felipe VI de España para asistir a la Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar en Madrid el próximo mes de noviembre. Esta invitación, un paso significativo en las relaciones bilaterales, fue entregada personalmente por José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España.
Durante su encuentro en Palacio Nacional, el ministro Albares destacó la “buena salud” de las relaciones bilaterales entre México y España. Enfatizó el carácter intenso, diversificado y fructífero de la colaboración, reafirmando el compromiso mutuo por mantener un diálogo constructivo y constante.
Reforzando el diálogo y la cooperación
Albares señaló el interés compartido en colaborar en temas cruciales de la agenda internacional, como la preocupante situación humanitaria en Cuba, donde España aboga por una respuesta que respete el derecho internacional. Asimismo, mencionó el deseo de apoyar una transición democrática, inclusiva y liderada por los propios venezolanos en Venezuela.
El ministro reafirmó los profundos lazos que unen a España con México, al que describió como un “hermano”, destacando los intereses y valores comunes. Agradeció la participación de la mandataria en el encuentro de gobiernos progresistas en Barcelona y subrayó la visión compartida para encontrar soluciones globales a desafíos como la movilidad humana, la criminalidad y el desarrollo sostenible.
Otro punto relevante discutido fue el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea. Albares comentó que este pacto enviará un “mensaje político fuerte” sobre el compromiso de Europa con un orden comercial basado en reglas y su apoyo continuo a México en el panorama global.
Superando desafíos históricos
El encuentro, que se prolongó por cerca de dos horas, también contó con la presencia del canciller Roberto Velasco y Lázaro Cárdenas Batel. Se realizó en un contexto donde México ha insistido en la necesidad de una disculpa por los agravios históricos cometidos durante la Conquista, una petición que ha generado momentos de tensión diplomática.
A pesar de estas diferencias históricas, la reunión fue interpretada como un esfuerzo decidido por mantener abiertos los canales de diálogo y cooperación. La invitación a la Cumbre Iberoamericana simboliza la voluntad de ambas naciones de mirar hacia el futuro, priorizando la colaboración en desafíos actuales y futuros.







