Las autoridades sanitarias globales intensifican la vigilancia ante un inusual brote de hantavirus, que ya ha provocado muertes y activado rastreos a nivel mundial. El foco principal ha sido el crucero de lujo MV Hondius, donde se detectó la letal cepa Andes. Sin embargo, la preocupación crece al confirmarse un nuevo caso en Israel, completamente ajeno a la embarcación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha buscado tranquilizar a la población. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha declarado que, aunque es un “incidente serio”, el riesgo de una pandemia a gran escala es bajo, ya que el hantavirus no se propaga con la misma facilidad que el COVID-19.
Israel anunció el 7 de mayo su primer caso de hantavirus, aclarando que el paciente contrajo una cepa europea distinta a la del crucero. Este ciudadano, quien viajó a Europa a finales de 2025, se encuentra estable. A diferencia de la cepa Andes, que ataca los pulmones, la variante israelí provoca Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR) y posee una mortalidad mucho menor.
El origen del brote y su dispersión global
La emergencia sanitaria en el MV Hondius, que zarpó de Ushuaia, Argentina, el 1 de abril, ha resultado en tres fallecimientos. Las investigaciones sugieren que las primeras víctimas, una pareja neerlandesa, pudieron contagiarse de la variante sudamericana (cepa Andes) durante una excursión en un vertedero local, posiblemente al inhalar partículas contaminadas por roedores. Esta cepa es la única conocida con capacidad de transmisión limitada entre personas por contacto estrecho.
La dispersión del virus y las sospechas de contagio se han extendido a medida que los pasajeros del MV Hondius desembarcaron o fueron evacuados. Países Bajos recibió a tres evacuados, dos de ellos en estado grave. Sudáfrica registra un caso confirmado de un ciudadano británico que mejora en cuidados intensivos, y Suiza también reportó un positivo tras el desembarque.
Canadá ha aislado tres casos, dos directamente vinculados al crucero en Ontario y un tercero en Quebec que compartió vuelo de regreso. Francia mantiene en observación a ocho ciudadanos considerados contactos estrechos por viajar con un caso confirmado, mientras Reino Unido rastrea a sus ciudadanos que desembarcaron en Santa Elena. Singapur y Estados Unidos también monitorean a sus pasajeros.
Entendiendo el hantavirus: cepas y síntomas
El hantavirus es una enfermedad grave que presenta dos complicaciones principales según la cepa. El Síndrome Pulmonar por Hantavirus (HPS), provocado por la cepa Andes, llena los pulmones de líquido y tiene una alta letalidad (30-50%). La Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR), asociada a cepas europeas como la de Israel, afecta riñones y presión arterial, con una mortalidad del 1-15%.
Los síntomas iniciales del hantavirus son similares a una gripe fuerte, apareciendo entre pocos días y hasta ocho semanas después de la exposición. Incluyen fiebre, escalofríos, fatiga extrema, dolores musculares, náuseas, vómitos y diarrea. La detección temprana es crucial para un manejo adecuado de la enfermedad.
Actualmente, no hay vacuna ni tratamiento antiviral específico para el hantavirus. La supervivencia depende de una atención médica de soporte temprana, que puede incluir cuidados intensivos, asistencia respiratoria mecánica o diálisis renal. La vigilancia epidemiológica y las precauciones son fundamentales para contener su avance global.







