La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha difundido un informe que sugiere un origen para el brote de hantavirus que causó preocupación global. Según las investigaciones actuales, el “paciente cero” habría contraído la enfermedad durante actividades de observación de aves en Sudamérica. Este hallazgo es clave para comprender la propagación inicial del virus.
El informe detalla que el caso inicial fue un hombre de 70 años, de nacionalidad holandesa, que falleció el 11 de abril a bordo de un crucero internacional. Sus síntomas se manifestaron el 6 de abril, tras más de tres meses viajando por Argentina, Chile y Uruguay. Aunque no se realizaron pruebas microbiológicas específicas, se le considera un caso probable por su cuadro clínico.
La principal hipótesis que manejan las autoridades sanitarias apunta a una excursión de observación de aves en Ushuaia, Argentina. Se cree que fue allí donde la pareja holandesa estuvo expuesta a roedores infectados, los principales portadores del hantavirus. Las indagaciones para confirmar este punto continúan activas.
El ornitólogo holandés, identificado como Leo Schilperoord, fue nombrado como el “paciente cero” del brote. Trágicamente, su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, de 69 años, también falleció 15 días después en Sudáfrica mientras intentaba repatriar el cuerpo de su marido.
Ambos eran apasionados amantes de la naturaleza y originarios de Haulerwijk, Países Bajos. Su viaje por Latinoamérica y posterior embarque en el crucero de lujo MV Hondius desde Ushuaia hacia las Islas Canarias se convirtió en el escenario de esta lamentable cadena de eventos.
Durante el trayecto del crucero, que transportaba a unos 150 pasajeros, varios comenzaron a presentar síntomas respiratorios compatibles con hantavirus. Esta situación generó una alerta sanitaria internacional y la necesidad de rastrear a todos los posibles contactos.
Hasta el 8 de mayo, la OMS confirmó seis casos de hantavirus vinculados al brote, además de dos casos sospechosos adicionales entre los viajeros de la embarcación. La rápida actuación de los organismos de salud ha sido fundamental para contener la situación.







