20 mayo, 2026
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Mundial 2026: la preocupación de los propietarios de hoteles en ee.uu. ante la poca cantidad de reservas

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A pesar del ambiente festivo con vallas publicitarias y mercancía temática del Mundial 2026, los propietarios de hoteles en ciudades anfitrionas como Kansas City, Houston, Miami y Nueva York están experimentando una realidad preocupante. Lejos del bullicio esperado, sus sistemas de reservas muestran una actividad más cercana a un murmullo que a un estallido.

La asociación del sector hotelero indica que la mayoría de los establecimientos en estas ciudades están registrando menos reservas que en el mismo periodo del año anterior. Varios hoteleros expresaron a la BBC su decepción, ya que esperaban un “fenómeno” de reservas que hasta ahora no se ha materializado.

Deidre Mathis, propietaria del Wanderstay Boutique Hotel en Houston, Texas, compartió su desconcierto. Su hotel, cercano a la zona de aficionados y al estadio, está apenas al 45% de su capacidad para el torneo, una cifra significativamente inferior al 70% de hace un año en las mismas fechas.

Mathis atribuye la situación a una combinación de factores, incluyendo el “clima político” del segundo mandato de Donald Trump y las redadas migratorias. También mencionó el incremento de los costos de vida y los precios “fenomenalmente” altos de las entradas, que el mismo Trump ha considerado excesivos.

Entradas caras y competencia de Airbnb

Las entradas para la final del Mundial en el MetLife Stadium de Nueva Jersey han alcanzado precios oficiales de hasta US$32.970, con reventas que superan los US$2 millones. Mathis ha hecho un llamado a la FIFA para reducir los precios y al gobierno estadounidense para agilizar las visas, esperando un repunte en las últimas semanas.

Mientras la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA) reporta que ocho de cada diez hoteles en las ciudades anfitrionas tienen una demanda inferior a la prevista, la plataforma Airbnb experimenta un auge. La Copa del Mundo se perfila como su “mayor evento de alojamiento” histórico, lo que sugiere un cambio en las preferencias de los viajeros.

Hamish Husband, de la Tartan Army Association, un aficionado escocés que planea gastar hasta US$13.000, califica de “escándalo” los precios de las entradas. Señaló que en México, los salarios promedio impiden el acceso a los partidos, elogiando los esfuerzos de Canadá por controlar la reventa.

Esperando un repunte de última hora

Stephen Jenkins, gerente del Hotel Fontaine en Kansas City, Misuri, se encuentra en una situación similar, sin el repunte de reservas anticipado. Aunque hubo un ligero aumento al anunciarse el calendario de partidos, confía en una afluencia tardía de aficionados a medida que se acerquen los encuentros, apoyándose en la “experiencia única en la vida” del torneo en su ciudad.

Manuel Deisen, gerente general del hotel InterContinental Buckhead Atlanta, también confirmó que el volumen de consultas y reservas está por debajo de lo habitual. Sin embargo, percibe un “entusiasmo increíble” y espera un incremento de última hora, ya que muchos aficionados tienden a esperar para confirmar sus planes.

La FIFA, por su parte, declara que la demanda de entradas es “sin precedentes”, con más de cinco millones vendidas. Un portavoz defendió la estructura de precios, asegurando que algunas entradas se vendieron por tan solo US$60 y que los precios más altos buscan evitar la especulación en el mercado de reventa.

En apoyo al evento, la Casa Blanca ha establecido un grupo de trabajo especial para el Mundial. Como parte de sus preparativos, ha eximido a aficionados de 50 países del requisito de un depósito de US$15.000 para visas, siempre y cuando presenten entradas válidas para los partidos.