David Benavidez, conocido como “El Monstruo”, recibió el prestigioso cinturón Tollan Tlatequi del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) como reconocimiento a su impresionante triunfo del pasado 2 de mayo en Las Vegas. Su victoria sobre Gilberto Ramírez lo ha consolidado como uno de los nombres más relevantes en el panorama actual del boxeo.
Durante el tradicional evento “Martes de Café” del WBC, Benavidez no solo fue homenajeado con el cinturón, sino también reconocido como el “peleador del mes”. Esta distinción subraya la contundencia de su actuación, que lo ha proyectado hacia nuevas oportunidades en las divisiones de peso crucero y las 175 libras.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando José Benavidez padre, visiblemente conmovido, apenas pudo contener las lágrimas al escuchar el reconocimiento a su hijo. El entrenador, quien ha dedicado décadas a la formación de David y su hermano José Benavidez Jr., observó con orgullo cómo el esfuerzo de toda una vida se traduce en un legado cada vez más sólido dentro del pugilismo mundial.
José Benavidez Sr. compartió su emoción al recordar su propia trayectoria: “Quien pensaba que volvería yo así a mi país. Yo salí de aquí a los 11 años para ser un ilegal en Estados Unidos y ahora volvemos así”. David, por su parte, expresó lo significativo que es para él ver a su padre emocionarse después de tantos años de sacrificios, reconociendo el inmenso tiempo y dedicación invertidos en su carrera.
Un futuro prometedor y ambicioso
El campeón aseguró que su reciente victoria sobre Ramírez no marca un límite, sino que es solo una muestra de su vasto potencial. “Todavía ustedes no han visto nada. Puedo dar más. Todavía no hemos visto el cien por ciento”, explicó el peleador, enfatizando que los combates más desafiantes son los que más lo inspiran a superarse.
Benavidez admitió haber buscado durante años un enfrentamiento con Saúl “Canelo” Álvarez. Sin embargo, la victoria contra Ramírez lo ha llevado a un punto donde ya no necesita perseguir a nadie, sino que ahora son los demás quienes lo buscan, consolidando su estatus en la élite del boxeo.
Lejos de buscar caminos fáciles, el púgil estadounidense de ascendencia mexicana dejó claro su deseo de medirse con los mejores nombres disponibles para demostrar hasta dónde puede llegar. “Yo quiero pelear con todos. Las peleas que me gustan son las más difíciles porque ahí sale lo mejor de uno”, afirmó.
Aunque aún no hay un oponente confirmado para su próxima aparición, el equipo de Benavidez adelantó que buscarán un campeonato en la división de peso crucero. Además, reiteró su ambición de adueñarse de las fechas tradicionales del boxeo mexicano, como el 5 de mayo y el 15 de septiembre, con el objetivo de convertirse en una verdadera leyenda del deporte.







