24 julio, 2026
Trending:

Especialistas explican cómo detectar la adicción a las pantallas en niños

Tecnología

adicción a pantallas en niños

Las generaciones actuales, como la Z y la Alfa, se desarrollan en un entorno profundamente interconectado, lo que presenta un reto significativo: la creciente posibilidad de desarrollar una adicción a las pantallas. Este fenómeno podría incluso influir en los patrones futuros de consumo de otras sustancias.

Aunque la adicción a las pantallas no ha sido formalmente clasificada como un trastorno por las autoridades sanitarias, diversos especialistas en psicología infantil y adolescente, como la maestra Maite Llamas, señalan que ya existen claras señales que padres y madres pueden observar para determinar si el uso de dispositivos se ha transformado en un problema.

La similitud con otras adicciones es notable. Durante un Meet Point Virtual organizado por El Financiero, la psicoterapeuta Llamas resaltó que, a nivel cerebral, comparte muchas características con las adicciones a sustancias nocivas. Sin embargo, la amplia accesibilidad a la tecnología marca una diferencia crucial.

Señales clave para identificar una posible adicción

Según la experta Maite Llamas, existen al menos seis indicadores que deberían alertar a los padres sobre una posible dependencia a los dispositivos electrónicos. Estas señales a menudo se normalizan en la vida cotidiana debido al omnipresente uso de celulares, tabletas y computadoras.

Entre los signos más relevantes se encuentra la pérdida de control sobre el tiempo de uso, donde el menor no es consciente de las horas que pasa frente a la pantalla. También se observa una priorización de las actividades digitales sobre la interacción social presencial o la participación en otras actividades recreativas.

Otros indicadores incluyen la persistencia en el uso a pesar de enfrentar consecuencias negativas o castigos, así como la manifestación de síntomas de abstinencia, que pueden expresarse en reacciones violentas o negativas al ver limitado su acceso a los dispositivos. El uso de la tecnología como un mecanismo de escape o regulación emocional ante situaciones incómodas, y la negación o minimización del problema, completan el cuadro de alerta.

La responsabilidad parental y el inicio temprano

La doctora Mercedes Llamas, especialista en dependencia de pantallas en jóvenes, subraya que este problema puede comenzar en edades muy tempranas. Gran parte de la responsabilidad inicial recae en los padres, quienes a menudo introducen estos dispositivos a sus hijos desde bebés.

Existen casos documentados de padres que utilizan pantallas para entretener a infantes de apenas tres meses, lo que, según la Dra. Llamas, activa la “carretera cerebral de la dopamina”. Esta exposición temprana y continuada puede sentar las bases para una mayor vulnerabilidad a adicciones futuras, ya sea a pantallas o a otras sustancias.

Estudios científicos han demostrado que el cerebro de una persona con dependencia a las pantallas presenta consecuencias similares en la corteza prefrontal a las observadas en individuos con adicciones a sustancias ilícitas. Por ello, las especialistas enfatizan que la clave no es prohibir la tecnología, sino fomentar un uso responsable y equilibrado desde el hogar, dada su integración en la vida moderna.