La cantante iraní Hiva Seyfizadeh ha sido condenada a cuatro años de prisión, acusada de “incitación a la corrupción y la prostitución”, una decisión que surge a raíz de su detención el año pasado durante un concierto en Teherán al que asistieron hombres. Esta sentencia ha sido confirmada por la ONG de derechos humanos HRANA.
Seyfizadeh, reconocida por su interpretación de música tradicional, fue arrestada en febrero del año pasado por “cantar en presencia de hombres” en el complejo Rooberoo Mansión. Aunque fue liberada bajo fianza días después, su abogado, Saeid Nemati, había advertido sobre la naturaleza de la acusación, la cual también señalaba que el concierto no contaba con los permisos necesarios.
La República Islámica de Irán impone estrictas normas sobre las artistas femeninas, permitiéndoles ofrecer conciertos únicamente para audiencias exclusivamente femeninas, sin cámaras ni fotografías, o en su defecto, como acompañantes de cantantes masculinos. La interrupción del evento de Seyfizadeh, mientras interpretaba su tercera pieza en solitario, culminó con la detención de ella y los miembros de su banda.
Además de su trayectoria como cantante, Hiva Seyfizadeh es una respetada profesora de música clásica. Su activismo se ha manifestado en su apoyo a las protestas iniciadas en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, quien falleció bajo custodia policial por no llevar correctamente el velo islámico. Seyfizadeh incluso publicó canciones en redes sociales con el cabello descubierto, desafiando las normas.
Este caso no es un incidente aislado. En junio, la cantante Parastoo Ahmadi también fue detenida por compartir en redes sociales un video de un concierto sin velo en un caravasar, como parte de su lucha por el derecho a cantar. Fue puesta en libertad bajo fianza tras ser demandada por la Justicia iraní.
Otros músicos iraníes han enfrentado severas penas por expresar su apoyo a las protestas de Amini. Entre ellos destacan Shervin Hajipour y el rapero Tomaj Salehi, quien inicialmente fue condenado a muerte, aunque su sentencia fue posteriormente retirada y fue liberado. Estos casos subrayan la represión cultural y artística en el país.
Recientemente, la ONG HRANA también reportó el arresto del rapero Armin Nourani, conocido como ‘Khojasteh’, por vídeos que publicaba en apoyo a las manifestaciones. Aunque fue liberado poco después, se vio forzado a grabar un video lamentando sus afirmaciones y mostrando arrepentimiento.







