21 septiembre, 2026
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Ejecutiva tecnológica recibe críticas en redes por una polémica lista de requisitos que publicó

Tecnología

Ejecutiva tecnológica lista polémica

Brooke LeBlanc, una ejecutiva de la empresa tecnológica Corgi, se volvió tendencia en redes sociales luego de publicar una extensa lista con las cualidades que busca en su pareja ideal. Esta iniciativa, que buscaba encontrar un cofundador para el resto de su vida, generó una oleada de reacciones y críticas.

La controversia inició cuando LeBlanc lanzó una pregunta en sus redes: “¿Quién quiere cofundar el resto de mi vida conmigo?”. A esta interrogante, siguió la difusión de su lista de requisitos “no negociables”, delineando el perfil exacto de la persona que desea a su lado.

Entre las exigencias más destacadas, la ejecutiva afirmó buscar a un hombre “masculino y saludable”, además de expresar una fuerte preferencia por alguien que “trabaje en el sector tecnológico”, un punto que rápidamente captó la atención y generó debate entre los usuarios.

La detallada lista de Brooke LeBlanc incluía requisitos como tener entre 35 y 42 años, poseer una masculinidad sana, ser inteligente, divertido y de carácter alegre. También buscaba una mentalidad de proveedor y protector, estabilidad económica, amabilidad, generosidad y atención.

Además, LeBlanc especificó que su pareja ideal no debería tener hijos aún, pero sí el deseo firme de tenerlos. Otros puntos importantes eran que estuviera en un proceso de sanación personal, dispuesto a conocerla en cualquier lugar —aunque la relación formal solo se daría en la misma ciudad—, en buena forma física y sobrio.

Las reacciones en redes no se hicieron esperar, y Brooke LeBlanc fue objeto de numerosas críticas. Comentarios como “Pensé que esto era una chapuza de IA. Es triste descubrir que es real” o “Deja tu lista en casa y simplemente enamórate de alguien. Nadie gana con este método” inundaron sus publicaciones.

A pesar de la avalancha de comentarios negativos, la ejecutiva tecnológica se mantuvo firme en su postura. En respuesta a sus detractores, LeBlanc declaró: “Dios no quiera que una mujer pida lo que quiere”, reafirmando su derecho a establecer sus propias expectativas.