Carlos Sainz logró una destacada victoria en el Gran Premio de México, liderando sin interrupciones las 71 vueltas de la competencia y relegando a Max Verstappen desde la primera posición. La carrera, con un inicio accidentado, involucró a Yuki Tsunoda y Alex Albon en un choque que provocó la salida del safety car, aunque el piloto mexicano Checo Pérez no se vio involucrado en el incidente.
A partir de la vuelta 7, Sainz retomó el liderato tras un breve intercambio con Verstappen, quien no solo enfrentó la presión del Ferrari SF-24 de Sainz, sino también del MCL38 de Lando Norris. La batalla entre Verstappen y Norris trajo consecuencias para el piloto de Red Bull, quien acumuló 20 segundos de penalización por maniobras al límite en pista, lo que lo relegó a las últimas posiciones después de una parada en pits.
Por su parte, Checo Pérez tuvo una carrera complicada: tras una salida en falso que le costó una penalización de cinco segundos, su monoplaza sufrió daños en un enfrentamiento con Liam Lawson, dificultando cualquier posibilidad de remontada. Pérez finalizó en la posición 16, mientras que Sainz se mantuvo firme en la cima y Ferrari, gracias a este triunfo, logró superar a Red Bull en el Campeonato de Constructores, colocándose a solo 20 puntos de McLaren.







