A cinco años del inicio de la pandemia, la controversia por el origen del COVID-19 ha vuelto a encenderse. Esta vez, fue el propio Consejo de Estado de China quien agitó el tablero internacional con la publicación de un libro blanco que niega cualquier responsabilidad del país asiático… y señala a Estados Unidos como posible foco inicial del virus.
La narrativa no es nueva, pero sí sorprende por su contundencia. Bajo el título de “La verdad sobre el origen del COVID-19”, el informe de tres capítulos sostiene que China actuó con total transparencia y compromiso global, y acusa a EE.UU. de haber convertido el tema en un arma política.
📘 ¿Qué dice el libro blanco publicado por China?
Según el documento difundido por medios estatales, Wuhan no fue el punto de origen del SARS-CoV-2, sino el lugar donde se identificó por primera vez. El texto cita estudios internacionales que consideran “extremadamente improbable” que el virus haya escapado de un laboratorio en dicha ciudad.
Pero lo más polémico llega después: el gobierno chino señala indicios de circulación del virus en EE.UU. antes de 2020, como brotes de neumonía en varios estados, enfermedades pulmonares relacionadas con vapeadores y fallas documentadas en laboratorios estadounidenses que manejaban coronavirus entre 2006 y 2020.
“Es necesario realizar una investigación profunda en EE.UU.”, insiste el informe, que también tacha a Washington de ser “el eslabón débil en la gobernanza sanitaria global”.
🇺🇸 EE.UU. en la mira: ¿una respuesta insuficiente?
El libro blanco también cuestiona duramente la respuesta inicial de EE.UU. ante la pandemia, que coincidió con el último año del primer mandato de Donald Trump. Irónicamente, hoy Trump ha regresado a la Casa Blanca y reanudado su retórica confrontativa contra China en medio de una nueva guerra comercial.
Desde Beijing, la narrativa se revierte: aseguran que EE.UU. ha utilizado el origen del virus como una “cortina de humo” para desviar la atención de sus errores internos, estigmatizando a China y sembrando dudas en la opinión pública internacional.
🌍 ¿Qué dice la OMS sobre esta nueva postura?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reaccionó con diplomacia. Aunque agradeció la cooperación parcial de China en dos visitas realizadas en años anteriores, renovó su llamado a una mayor transparencia, asegurando que todas las hipótesis siguen abiertas, incluida la de un salto zoonótico desde animales o una posible fuga de laboratorio.
“Es un imperativo moral y científico entender el origen del virus”, señaló la OMS en un comunicado reciente, haciendo hincapié en que sin colaboración real, el mundo no podrá prevenir futuras pandemias.
🧩 Conclusión: un nuevo giro en una disputa sin cierre
Este informe llega en un momento geopolítico tenso, cuando EE.UU. y China reactivan sus fricciones comerciales, tecnológicas y diplomáticas. Mientras el mundo lidia con las secuelas del COVID-19, el origen del virus sigue siendo un misterio sin resolver, y ahora con versiones enfrentadas que se acusan mutuamente.
Más allá de las acusaciones cruzadas, el planeta sigue esperando respuestas claras y verificables. Porque comprender de dónde vino el virus es clave para evitar que la historia vuelva a repetirse.







