Coahuila y Durango hacen la tarea


Por Luis Guillermo Hernández Aranda

En el 2013 la violencia que azotaba a la Laguna había ahuyentado las inversiones, provocaba miedo, la vida nocturna era cosa del pasado y desde 2007 palabras como “ejecutado”, “levantado”, se convirtieron en parte del vocabulario cotidiano de los habitantes de Coahuila.

En el sexenio de Felipe Calderón La Laguna vivió su principal crisis de seguridad, incluso el gobierno de Estados Unidos emitió varias alertas para no visitar la región, al mismo tiempo que medios nacionales e internacionales visitaban la región para contar las historias de ataques a bares, policías coludidos con el crimen organizado y una gran cantidad de desplazados.

Una historia de terror que parecía no tener fin se convirtió en una historia de éxito porque las autoridades y la sociedad trabajaron de la mano para recuperar la paz y por ende los espacios públicos.

Proyectos como la Línea Verde y el Complejo Deportivo La Jabonera fueron los estandartes de la lucha que se dio contra el crimen. En enero de 2016 Torreón salió del ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo elaborado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal. Ese darle la vuelta a la página ha permitido que se reactive la vida nocturna y que hayan llegado empresas extranjeras. Pero sobre todo que los ciudadanos vivamos en paz sin el miedo de quedar atrapado en medio de una balacera.

El informe Índice de Paz México 2019 elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz muestra que Coahuila está haciendo la tarea en materia de seguridad. Ya que el estado ocupa el sexto lugar entre los estados más seguros del país. Los tres primeros lugares los ocupan Yucatán, Campeche y Tlaxcala.

Al ser La Laguna una zona conurbada importa también analizar lo que está haciendo Durango, dicho estado ocupa el décimo lugar. Es decir que los estados a cargo de la seguridad en la Comarca se encuentran en el top ten en seguridad.

El dato no es menos, por el contrario revela la coordinación que existe entre los mandatarios Miguel Riquelme y José Rosas Aispuro. Donde el pertenecer a partidos políticos distintos no ha sido impedimento para aplicar acciones conjuntas en seguridad.

En el pasado inmediato las cosas no funcionaban así, y siempre Durango ponía trabas para la coordinación y todo quedaba en el discurso. Prueba de ello es el sexenio de Jorge Herrera e Ismael Hernández Deras donde incluso los delincuentes salían del Cereso de Gómez Palacio para atacar bares y ejecutar a personas en Torreón.

Es importante no olvidar la historia, porque si bien Torreón fue un punto rojo no era el único. Recordemos la masacre de Allende, los hechos de Piedras Negras y todos los desaparecidos cuyos familiares siguen clamando justicia.

Si bien la tarea no se ha concluido y el fantasma siempre está presente, es un hecho que Coahuila es referente nacional en materia de seguridad y también en políticas de Derechos Humanos así lo dijo en su visita a Saltillo la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos,

Michelle Bachelet, quien pidió al Miguel Riquelme que las políticas aplicadas en nuestro estado sean replicadas en el resto del país. La tarea no se ha terminado pero sería mezquino no reconocer los avances y el Índice de Paz es una prueba de que las historias de terror son parte de un triste pasado.

@lharanda

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