Corazones que inspiran


En el tintero

Por Jessica Rosales

Entre el tornado de información que representa todo lo relativo a la pandemia por Covid-19, para todos significa un gran respiro conocer otro tipo de historias, y más cuando se trata de niños, pequeños guerreros y guerreras que han vencido otra lucha: el cáncer.

Hace unos días se dio a conocer una gran noticia, Joana, la niña que inspiró los corazones de taparroscas venció el cáncer, al igual que otros tres pequeños que durante meses y años de tratamiento por fin podrán retomar sus actividades en familia y disfrutar de su infancia.

La Asociación de Niños con Leucemia surgió en 1997, cuando varios voluntarios comenzaron a visitar el Hospital del Niño y apoyar a las personas que no cuentan con recursos para pagar estos tratamientos. También se ofrece albergue a los menores y sus familias que vienen de otros municipios, casi siempre por periodos largos.

El organismo, inició desde hace varios años la actividad de recolectar taparroscas para venderlas y obtener recursos en apoyo a los tratamientos de los niños; sin embargo, fue Joana y su historia, las que inspiraron a una idea creativa para lograr que esas donaciones fueran más grandes y frecuentes, para todos los niños que apoya la asociación.

Joana, una pequeña de 7 años de edad fue diagnosticada en junio de 2019 con cáncer, los doctores le informaron a su madre, Blanca Neri, que presentaba un linfoma o leucemia de Burkitt, un trastorno agresivo de crecimiento rápido de los linfocitos B que es más común en los niños y muy sensible a la quimioterapia.

Pero la familia de Joana al igual que otras decenas de niños en Saltillo no contaban con los recursos para costear sus tratamientos por lo que Blanca Neri, madre de la menor comenzó a solicitar la donación de taparroscas para que a través de la Asociación Civil se pudieran obtener recursos para todos los pacientes.

Diversos sectores se unieron a la causa para recolectar taparroscas, ayudar a pagar su tratamiento y el de otros 57 menores de la Asociación de Niños con Leucemia en Saltillo, entre ellos, la Universidad Autónoma de Coahuila, escuelas primaria, cientos de familias de varios municipios.

Límbar Valdés, conocido como “alcalde de Mirasierra”, Edgar Martínez y otros habitantes del sector gestionaron con algunos alcaldes apoyo para la construcción de corazones en donde hoy se recolectan tapitas de plástico que son enviadas de manera periódica a las asociaciones de ayuda a niños con leucemia.

La respuesta de la sociedad fue muy favorable, rápidamente estos contenedores aparecieron en distintos puntos de la ciudad, y otros municipios de Coahuila; pero además la idea fue replicada en otros estados para la misma causa como Chihuahua y Baja California.

Finalmente, la Asociación de Niños con Leucemia dio a conocer que desde el pasado 30 de abril, después de 10 quimioterapias y 8 meses, Joana ganó la batalla; al igual que Fernando, tras 75 quimios durante 2 años de tratamiento; así como Ricardo y Cristian, quienes a lo largo de 3 años se sometieron a 120 sesiones. 

Esta historia unió a la sociedad, incluso aún se lee en las redes sociales a personas que aún preguntan a dónde pueden llevar sus taparroscas. Esto demostró que existe solidaridad y que hay casos y causas que pueden sensibilizarnos al punto de unir fuerzas de apoyo. Esta es la lección que nos dejan los corazones de taparroscas, corazones que inspiran.

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