El silbatazo final en el Lumen Field dejó una sensación agridulce para Cruz Azul. Un empate sin goles ante Seattle Sounders en el partido de ida de los octavos de final de la Concachampions es, en el papel, un resultado aceptable. Sin embargo, la realidad del partido cuenta otra historia: los celestes no generaron peligro real y su ofensiva dejó muchas dudas de cara a la vuelta.
Un primer tiempo sin alma ni ideas
Desde el arranque del partido, Cruz Azul mostró un planteamiento poco ambicioso. Sin tiros a puerta ni jugadas elaboradas, el equipo de Martín Anselmi pareció conformarse con aguantar el cero. Seattle, sin ser brillante, tomó la iniciativa y puso a prueba a la defensa celeste en varias ocasiones.
Kevin Mier, el arquero colombiano de Cruz Azul, tuvo un susto importante al minuto 35. En una salida temeraria, dejó el arco desprotegido y permitió que La Vega quedara solo frente al gol. La fortuna sonrió a la Máquina cuando el árbitro asistente levantó el banderín por fuera de lugar, anulando la jugada.
El primer tiempo terminó con una sensación de alivio para los celestes. Sobrevivieron sin recibir goles, pero su falta de juego ofensivo preocupaba a la afición.
Un segundo tiempo con más actitud, pero sin claridad
Para la segunda mitad, Cruz Azul intentó ajustar su estrategia. Con la entrada de jugadores frescos, el equipo buscó generar peligro, aunque con poca creatividad en el último tercio.
La jugada más clara de la Máquina llegó hasta el minuto 78. Alexis Gutiérrez probó suerte desde fuera del área, obligando al arquero del Seattle Sounders a intervenir. Sin embargo, el disparo no tuvo la suficiente potencia ni colocación para romper el empate.
Seattle también tuvo sus oportunidades, pero la defensa celeste y un par de buenas intervenciones de Mier evitaron que el equipo local se llevara la victoria.
Preocupaciones de cara a la vuelta
El empate deja abierta la eliminatoria, pero Cruz Azul debe mejorar urgentemente si quiere avanzar a cuartos de final. Su falta de generación ofensiva es alarmante, y la vuelta en el Estadio Olímpico Universitario será una prueba definitiva para la Máquina.
El próximo 11 de marzo, la afición celeste espera ver una versión más agresiva y efectiva de su equipo. Seattle Sounders, por su parte, llegará con la confianza de saber que, con un gol como visitante, podría complicar seriamente las aspiraciones de Cruz Azul.
¿Podrá la Máquina demostrar su verdadero nivel y sellar su pase a cuartos? La respuesta se conocerá en CU.







