Cumplir con los propósitos


TORRE AZUL

MARCELO TORRES COFIÑO 

A principios de año los mexicanos solemos plantearnos una serie de propósitos de los que solemos decir que, “ahora sí, vamos a cumplir”. No obstante, pasadas las semanas se nos comienzan a olvidar; ya no hacemos ejercicio, olvidamos la dieta, se nos desordena el gasto… En diciembre, terminamos entregándonos a nosotros mismos, malos resultados.

Algo similar pasa a muchas gestiones gubernamentales: arrancan con mucho entusiasmo y pasados los meses olvidan gran parte de lo prometido en campaña o lo dejan de lado porque se dan cuenta que no pueden cumplir. Los ciudadanos también manifiestan altas expectativas, esperando que “ahora sí, les cumplan lo prometido en campaña”; pero pasado el tiempo, caen en cuenta que no será así.

En México, nos hemos habituado también a esa dinámica, y por increíble que parezca, regresamos a ella cada vez que renovamos año o cambiamos autoridades. Tenemos nuevas esperanzas que, con pocas excepciones, se cristalizan.

Ya deberíamos haber aprendido que no es nada fácil transformar la realidad; que las “recetas mágicas” no funcionan y los “productos milagro” son un fraude. Los problemas de nuestro país son de una enorme complejidad y requieren de esfuerzos colectivos extraordinarios y sostenidos, para ser superados. Eso no significa que no podamos esperar mejores gobiernos.

Una gestión responsable debería comenzar por plantear, de manera realista, sus verdaderos alcances. Conociendo la limitación de los recursos y la gravedad de las circunstancias, concentrar sus esfuerzos en resultados concretos que signifiquen una mejoría significativa, pero que dejen en claro que, al terminar su mandato, todavía habrá mucho por hacer.

Los liderazgos del presente deberían construir procesos de mejora continua que los trasciendan, para ser continuados, a su manera, por quienes los releven en sus cargos. Y dejar muy en claro que se trata de una tarea de todos y no de un solo individuo. Sólo así, podremos cumplir con los propósitos. También con los de año nuevo, por cierto. Es más fácil seguir la dieta si el compromiso lo asumen todos en casa.

@marcelotorresc

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