Jay-Z enfrenta nuevas acusaciones en el caso que originalmente apuntaba a Sean “Diddy” Combs. Una mujer identificada como Jane Doe presentó una demanda en la que asegura haber sido agredida sexualmente por ambos artistas en una fiesta en el año 2000, cuando tenía solo 13 años. Según la denuncia, la agresión ocurrió después de que la mujer sintiera mareos tras consumir una bebida en el evento.
La demanda inicial, que acusaba a Combs de tráfico sexual y asociación ilícita, fue ampliada recientemente para incluir a Jay-Z como coacusado. Doe alega que Carter la agredió primero y que, tras escapar de Combs, abandonó el lugar. En el documento también se denuncia una campaña de intimidación supuestamente orquestada por Carter contra los abogados de la demandante.
En respuesta, Jay-Z emitió un comunicado contundente calificando las acusaciones de “atroces” y sugiriendo que cualquier delito tan grave debería ser llevado a instancias penales. Además, acusó al abogado de la demandante, Tony Buzbee, de intentar extorsionarlo con demandas sin fundamento. Buzbee, sin embargo, desestimó estas afirmaciones y aseguró que continuará representando a su cliente frente al poder de los acusados.
El impacto del caso no solo afecta la vida profesional de Jay-Z, sino también su entorno familiar. En su declaración, lamentó que sus hijos deban lidiar con las repercusiones mediáticas de estas acusaciones. “Es una pérdida de inocencia que los niños no deberían experimentar a su edad”, expresó.
Con ambas partes en posturas opuestas, el caso plantea un desafío legal y ético que será litigado ante los tribunales en un contexto donde la justicia, la verdad y el poder mediático jugarán un papel crucial en el desenlace.
— Roc Nation (@RocNation) December 9, 2024







