Un descubrimiento casual en un archivo londinense ha permitido a una investigadora del King’s College de Londres determinar la ubicación exacta de la casa de William Shakespeare en la capital británica. Este hallazgo, largamente esperado por académicos, redefine nuestra comprensión de los últimos años del dramaturgo.
Aunque se sabía que Shakespeare poseía una residencia en el prestigioso distrito de Blackfriars, un antiguo convento dominico del siglo XIII, su localización precisa había sido un misterio. Investigaciones previas la situaban cerca de la puerta de entrada de la zona.
La profesora Lucy Munro, especialista en Shakespeare y literatura de la Edad Moderna, realizó el descubrimiento mientras investigaba teatros locales en los Archivos de Londres. Encontró un plano detallado del distrito de 1668, un documento clave que desveló el enigma.
Tras comparar este mapa con las descripciones históricas de la propiedad, Munro confirmó la identidad de la casa. El plano revela su forma de L, una parte de la cual se extendía sobre la caseta de entrada principal, y muestra los edificios adyacentes, como la taberna “Sign of the Cock”.
La casa, aunque no era inmensa, se consideraba bastante grande para la época, incluso llegando a ser dividida en dos viviendas en algún momento. Blackfriars, inicialmente una zona de élite, evolucionó para acoger a una población socialmente más diversa.
Este descubrimiento también arroja nueva luz sobre la vida de Shakespeare antes de su muerte en 1616. Cuestiona la creencia popular de que se retiró a Stratford-upon-Avon después del incendio del teatro Globe en 1613, sugiriendo un compromiso continuo con su vida londinense.
Munro sostiene que Shakespeare continuó escribiendo obras, colaborando incluso con John Fletcher en “Los dos nobles parientes”. La proximidad de la casa al Globe Playhouse, a menos de cinco minutos a pie, indica que no la compró solo como una inversión.
Este hallazgo desmiente la imagen del “genio aislado”, presentando a Shakespeare como un hombre de negocios, inversor y colaborador activo en el vibrante panorama teatral londinense. Es una perspectiva que añade profundidad a su biografía.
La profesora Munro subraya que, a pesar de la exhaustiva investigación sobre Shakespeare, aún quedan “piezas del rompecabezas” por descubrir. Este hallazgo es un testimonio de que la historia aún guarda secretos sobre el bardo de Avon.
Will Tosh, director de educación del Shakespeare’s Globe, elogió el trabajo de Munro como un “descubrimiento fantástico”. Añadió que nos ofrece una “nueva y deslumbrante visión de Shakespeare como escritor londinense”, resaltando la importancia de la ciudad en su vida profesional y personal.







