La mañana del 15 de abril amaneció cargada de tensión. Desde Japón, el influyente diario Nikkei encendió las alarmas: Honda estaría considerando mudar la producción de sus SUV HR-V y Prologue desde Guanajuato hasta Estados Unidos. ¿La razón? Los nuevos aranceles del 25% que planea imponer el expresidente y actual candidato Donald Trump a los vehículos ensamblados fuera de suelo estadounidense.
La noticia generó revuelo inmediato. El temor no era infundado: Honda representa uno de los pilares de la industria automotriz mexicana, con exportaciones que superan el 90% hacia el mercado estadounidense.
Ebrard sale al paso: “Honda sigue en México”
Apenas unas horas después, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, usó su cuenta de X (antes Twitter) para desmentir los rumores con firmeza:
“Les puedo informar que sus directivos en nuestro país nos comparten que no hay modificación alguna a sus planes de producción en México. Saludos cordiales”.
El mensaje no sólo calmó los ánimos, sino que dejó clara la postura del Gobierno de México ante el embate proteccionista de Trump. Honda, por su parte, también publicó un comunicado:
“No se han tomado decisiones de producción que afecten las operaciones en México, ni están siendo consideradas en este momento”.
Con estas declaraciones, la planta de Celaya, Guanajuato, sigue firme y operando al máximo.
¿Por qué los aranceles de Trump preocupan tanto?
Los planes de Trump, según Bloomberg, incluyen un “freno temporal” a los aranceles para permitir que las empresas relocalicen sus cadenas de suministro. En otras palabras: quiere que las piezas se produzcan en EE.UU. y no en México, Canadá o Asia.
Pero el Gobierno mexicano no se queda cruzado de brazos. Marcelo Ebrard ya negocia una tarifa especial por modelo y marca, aprovechando la profunda integración de la industria automotriz mexicana con la estadounidense.
“Somos la industria automotriz más integrada de todo el mundo”, declaró con confianza.
¿Qué pasa realmente con Honda en México?
Los números hablan más fuerte que cualquier rumor:
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En marzo de 2025, Honda incrementó su producción en México en un 13.2%.
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De enero a abril, exportó más de 232 mil unidades, de las cuales el 90.1% fueron a Estados Unidos.
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Toyota lideró el crecimiento con un 69% de incremento, pero Honda no se quedó atrás, reafirmando su apuesta por el país.
El modelo Prologue, un SUV eléctrico que representa el futuro de Honda, sigue saliendo desde Celaya rumbo a las carreteras estadounidenses.
Una historia de integración, no de ruptura
Lejos de una deslocalización, la historia de Honda en México es una de expansión y adaptación. La automotriz japonesa llegó para quedarse, y los hechos lo respaldan. Más allá de los discursos políticos, la industria automotriz funciona como una maquinaria binacional que beneficia a ambos lados de la frontera.
En palabras de un directivo anónimo de Honda, citado por medios japoneses:
“México es clave para nuestra estrategia en Norteamérica. Cambiar eso sería desarmar una cadena perfectamente ensamblada”.






