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El enemigo de Morena

En el tintero

Por Jessica Rosales

Aunque a partir de la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder, el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se ha visto favorecido por el fenómeno AMLO, conforme pasan los años y se evalúan las acciones y decisiones de este gobierno, la confianza de la gente va cambiando.

A pesar de que el Presidente atribuye a sus adversarios la mala fama que surge a partir de ciertos eventos, lo cierto es que la mala suerte persigue a los representantes de su partido, derivado, claro, de las acciones desafortunadas de quienes siguen su proyecto.

En Coahuila es de todos conocido la división que existe de la militancia morenista desde la creación de este partido político, lo que le ha valido a Morena tener sus propios demonios, y que el enemigo más peligroso no sea la oposición sino quienes representan a este instituto político.

En fechas recientes, como lo publicó el Heraldo de Saltillo, Juan Alberto Casas Hernández, Secretario de Finanzas en Coahuila del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), protagonizó un accidente vehicular sobre la carretera Monterrey-Saltillo a la altura de la empresa DeAcero.

Casas Hernández, quien conducía en completo estado de ebriedad, volcó la camioneta en la que viajaba y daño alrededor de 20 metros de barandal metálico.

La propaganda política del partido que era transportada en la camioneta, tipo Toyota Avanza color blanco modelo 2021 con placas del estado de Coahuila, quedó esparcida por todo el lugar del accidente. Un acto irresponsable en plena época electoral.

Hace un par de días, la diputada de Morena Lizbet Ogazón, no midió sus comentarios en tribuna en torno al municipio que ella misma representa, y por cuyos votos de los ciudadanos de esta ciudad, hoy ocupa una curul. Resulta que de forma despectiva la legisladora calificó a Ramos Arizpe como “un pueblo de paso, un pueblo carretero”, para justificar la eliminación del Fortaseg (Fortalecimiento para la Seguridad) por parte del gobierno federal.

Lo más lamentable, es que en este momento el esposo de la legisladora contiende justo por la alcaldía de este municipio, lo que ha generado polémica, ya que hubo ciudadanos que se sintieron ofendidos por hablar así de su ciudad, que hoy por hoy es uno de los polos económicos más importantes de Coahuila, al atraer grandes inversiones como ciudad industrial.

Y para variar, en Torreón, la mala suerte le alcanzó a Luis Fernando Salazar Fernández, a quien el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le echó abajo su intención de ser el candidato de Morena por este municipio lagunero.

Era lógico que alcanzara la misma suerte que Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón, a quienes se les negó el registro como candidatos a la gubernatura de Guerrero y Michoacán, respectivamente, pues el ex niño azul tampoco entregó su reporte de gastos de precampaña.

Sin embargo, esto le valió para evidenciar que la candidatura más que un tema de beneficiar a la población es un interés personal y familiar, pues sin importar la fila de aspirantes de Morena a este municipio, Luis Fernando decidió registrar a su papá Luis Fernando Salazar Woolfolk y así de alguna forma aparecer en la boleta.

Morena tiene que entender que el peor enemigo que tiene no son sus adversarios sino sus propios militantes que con este tipo de acciones demeritan la imagen y el impulso que ha venido dando AMLO, la cual poco a poco se ha ido desgastando.

Escrito por Redacción

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