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El futbol y la vida

Por Luis Guillermo Hernández Aranda

La constancia siempre tiene sus resultados, de ahí que nunca debe perderse la fe y la actitud. En tres ocasiones Los Adictivos llegamos a la final de futbol en el Torneo de Medios de Comunicación, siempre invictos y el partido más importante lo perdíamos.

Este martes en la noche jugamos nuestra cuarta final y ganamos. Ya nos tocaba. El escritor Albert Camus decía que todo lo sabía de lo moral se lo debía al futbol. Como dice el Campeón de México 86, el argentino Jorge Valdano: 

“El balón es un objeto único para entender rasgos de identidad, nacionalidad e idiosincrasia”.

Pero en el futbol como en la vida nada está escrito y las apariencias engañan. Sino pregúntenle al Liverpool que nunca pensó que sería hasta el último minuto cuando anotarán el gol para vencer al Monterrey en el Mundial de Clubes.

Sobre como las apariencias engañan cito al  director técnico argentino y campeón del mundo en 1978, César Luis Menotti, quien al explicar que criterios podrían definir que alguien fuera buen futbolista dijo:

“El único criterio para medir a un aspirante es el talento, cosa que no puede ser juzgada a priori con cintas métricas. Un gordito bajito, que le pega con una sola pierna y no salta a cabecear puede ser Puskas, Sivor o Maradona”.

Este deporte, como cualquier otro, puede arrojarnos metáforas que aplicar en él día a día. Cito nuevamente a Valdano, también conocido como el filósofo del futbol.

“Nadie puede afirmar que un balón haga mejor a un hombre, pero sí puede explicarnos mucho de él. Por ejemplo, no se puede ganar a cualquier precio. Es así de sencillo”.

En medio del gran derroche de recursos económico, en función de patrocinios, venta de derechos a las televisoras, construcción de estadios y un largo etcétera, vale la pena recordar que finalmente el encanto del futbol radica que a diferencia de otros deportes no se necesita nada más que una pelota. 

En la calle dos piedras pueden funcionar como porterías y cualquiera sin importar su físico puede emular las hazañas de sus héroes. Cualquier espacio puede ser convertido en cancha y desde ahí vivir la pasión que despierta el anotar un gol.

En lo personal la final de este marte representó que nunca hay que dejarse vencer a la primera cuando se trata de cumplir un sueño. La edad nunca será una limitante y saber trabajar en equipo siempre arrojará buenos resultados. Ganamos una final de futbol, pero también detrás de cada gol hay una lección por aprender.

@lharanda

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Escrito por Redacción

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