El Vendedor de Silencio


Por Luis Guillermo Hernández Aranda

¿El compromiso del periodista es con sus lectores o con la clase política? Sin duda la respuesta no está a discusión, es la audiencia a quien debe servir el comunicador aunque por desgracia muchas veces no es así. En el México de los cincuenta lo que menos importaba era la credibilidad y el compromiso con los ciudadanos, lo importante para los columnistas de entonces era quedar bien con los políticos, con aquellos que ejercían el poder. Los diarios, a través de las columnas políticas, eran utilizados para mandar mensajes de intimidación o de apoyo.

Uno de los periodistas que utilizó como nadie el poder de la pluma para enriquecerse y adquirir poder fue: Carlos Denegri. A quien incluso se le puede definir como una figura oscura del periodismo en México. Fue uno de los líderes de opinión más influyentes de la historia reciente, que se hizo bajo la sombra del viejo PRI y se enfrentó a Julio Sherer en la redacción del viejo Excélsior. De hecho quien posteriormente fuera el fundador de Proceso definía a Denegri como: el “mejor y más vil” de los reporteros.

La vida y obra de Carlos Denegri es el tema que dio vida a la última novela de Enrique Serna que lleva por nombre “El Vendedor de Silencio”. Dicha novela recientemente fue galardonada con el premio Xavier Villaurrutia.

“En este caso el asunto histórico corresponde a tiempos próximos al nuestro, transformados en su novela en materia literaria gracias al brío de su discurso narrativo, la verosimilitud de personajes y situaciones, la velocidad de su prosa y su empeño en no dejar nada al azar, en atar todos los cabos”, destacó en su fallo el jurado conformado por Marianne Toussaint, Felipe Garrido y Vicente Quirarte.  

Enrique Serna es uno de esos escritores mexicanos que muy pocos conocen, debido a que no se mueve en las grandes ligas mediáticas, es decir la radio y la televisión no están a la espera de sus opiniones como sí sucedía con Monsiváis, con Carlos Fuentes o Elena Poniatowska, sin embargo su calidad literaria está por encima de un simple fenómeno de masas. Autor de libros como Uno soñaba que era rey, Señorita México, Amores de segunda mano, Ángeles del abismo, El seductor de la patria, El orgasmógrafo, Fruta Verde entre otros. Sin duda Serna es uno de los mejores escritores de este país.

En noviembre del 2019 la novela “El Vendedor de Silencio” llegó a mis manos y simplemente no podía dejar de leerla (algo que normalmente me ocurre con los textos de Serna). Y es que en sus páginas se mezclan el humor y la ironía con la biografía de Carlos Denegri, regalándonos una novela histórica, sociológica y política.

Enrique Serna retrata el machismo de Denegre, su misoginia y su gran resentimiento hacia las mujeres. Aborda la perversa relación (de aquellos años, los 50 y 60) del periodismo y el gobierno, las resistencias de la política en la prensa, la corrupción; pero también habla de la perspectiva de un ejercicio periodístico libre. 

Una gran novela que todos debemos leer sobre todo porque nos ofrece un retrato de un México real que en teoría está en el pasado pero que por desgracia personajes como Lord Molécula nos recuerda todos los días que esa relación perversa entre seudo comunicadores y los políticos es más actual que nunca.

@lharanda

Comentarios

Anterior Sanitizan instalaciones de la Dirección Jurídica Municipal
Siguiente El desempleo, la otra pandemia