El Gobierno de México y representantes del sector privado lograron un acuerdo para mantener el precio de la gasolina regular en 24 pesos por litro durante los próximos seis meses. La medida, que busca estabilizar el mercado y proteger el poder adquisitivo de los consumidores, estará respaldada por importadores, distribuidores, transportistas y expendedores del sector gasolinero.
Una estrategia de control con evaluaciones periódicas
Según un documento firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, al que tuvo acceso El Financiero, el acuerdo contempla revisiones periódicas para evaluar su efectividad y realizar ajustes en caso de ser necesario.
El esquema excluye a las zonas fronterizas, donde ya existen estímulos fiscales que permiten precios más bajos. Para garantizar su cumplimiento, Pemex fijará un precio mayorista nacional en sus terminales de almacenamiento y distribución. Además, las empresas importadoras y comercializadoras ajustarán sus estrategias para trasladar los beneficios a los consumidores sin afectar la rentabilidad del negocio.
Regulación y estímulos fiscales
El documento también establece que la Secretaría de Hacienda mantendrá los estímulos fiscales a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Por su parte, Profeco seguirá supervisando el mercado para evitar irregularidades en los precios y garantizar la transparencia en costos.
Además, el Gobierno se comprometió a establecer mesas de trabajo permanentes para analizar la regulación del sector y buscar mejoras que permitan elevar la eficiencia operativa y reducir costos.
Este acuerdo representa un esfuerzo conjunto entre el Estado y la iniciativa privada para evitar incrementos abruptos en el precio de la gasolina y generar estabilidad en el mercado de combustibles en México.






