Horacio el malo


Por Luis Guillermo Hernández Aranda

Cuando uno escucha el nombre de Horacio Piña inmediatamente viene a la memoria el rostro del hombre que hizo historia en el béisbol. Recientemente se cumplieron 41 años del que el originario de Matamoros, Coahuila, lanzara un juego perfecto de nueve entradas en la Liga Mexicana.

La máxima gloria para un pitcher es lanzar un juego retirando al hilo a los 27 hombres del equipo contrario. No era la primera hazaña del Ejote Piña, antes se convirtió en el primer mexicano en ganar una Serie Mundial. En 1973 se coronó con los Atléticos de Oakland.

Por desgracia en la historia reciente el nombre de Horacio Piña ya no es motivo de orgullo, por el contario es sinónimo de decepción, abusos e incluso malos manejos del erario público. El hijo de la gloria del béisbol es ahora alcalde de Matamoros, con 8 meses en el poder y se ha encargado de manchar el nombre de su padre, ya que se llama igual que el famoso beisbolista.

Matamoros es un municipio que siempre ha padecido de malos gobernantes. Los abusos de los caciques son cosas de todos los días, los excesos de Felipe Medina Cervantes aún son recordados en este Ayuntamiento cuyos ciudadanos no conocen el desarrollo, ya que este es exclusivo de la clase gobernante.

El hartazgo llevó a la alcaldía a Morena, ese enojo sumado a la buena fama del Ejote le permitió al doctor Horacio Piña pasar a la historia como el primer candidato que derrotaba al PRI. Matamoros tenía la esperanza de que la alternancia por fin permitiera el desarrollo de este municipio de alrededor de 50 mil habitantes.

Apenas en abril, con cuatro meses en el poder, Horacio Piña ya había logrado que se unieran organizaciones civiles  y líderes matamorenses, formando un frente común con la finalidad de solicitar la revocación de mandato del alcalde.

En julio una ciudadana interpuso una demanda contra el alcalde en la Comisión de Derechos Humanos por sus malos tratos. A esto hay que sumarle la falta de pavimento, los problemas por la falta de agua, mal drenaje, la venta indiscriminada de alcohol en el ejido El Cambio y El Fénix.

La joya de la corona fue que hace poco más de una semana se “auto recetó” en conjunto con su Cabildo un bono de compensación para premiar sus primeros seis meses de trabajo. El premio para cada uno de los integrantes de su asamblea, que en total suman 21 personas fue de aproximadamente 22 mil pesos, en tanto que para el doctor de profesión, Piña García fue de casi 35 mil pesos. 

El acuerdo se llevó a cabo en una sesión privada y ésta hubiera pasado por desapercibida si el alcalde  no hubiera compartido fotografías en sus redes sociales donde aparece junto con su familia a bordo de un yate de lujo en los Cabos, Baja California, que al parecer costeó con su bono.

Con estas acciones se evidencia que en Matamoros sólo cambiaron los colores de la presidencia pero los abusos de la clase gobernante continúan, mientras que los ciudadanos siguen padeciendo malos servicios, su alcalde Horacio Piña disfruta las mieles del poder.

@lharanda

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