El proceso de selección de jueces, magistrados y ministros enfrenta serias irregularidades, según lo revelado por Arturo Zaldívar, coordinador del Comité de Evaluación del Poder Ejecutivo. De las 18,447 personas que se inscribieron, algunas no cumplen con el requisito básico de contar con experiencia en derecho, e incluso, ni siquiera son abogadas.
El registro, abierto el 5 de noviembre, tuvo un inicio lento con solo 15 solicitudes. Sin embargo, la cifra se disparó los últimos días, alcanzando su punto máximo el 24 de noviembre con 5,219 inscripciones. Este aumento masivo coincidió con los llamados oficiales para incentivar la participación debido al bajo interés inicial.
Entre los aspirantes destacan figuras reconocidas como Bernardo Bátiz, Celia Maya y Lenia Batres, quienes ya han ocupado altos cargos en el Poder Judicial. No obstante, también surgieron casos alarmantes. Por ejemplo, Catalina de Jesús Arteaga recibió su cédula profesional de abogada hace apenas tres años, mientras que Alma Delia Campos tiene registros como enfermera y arquitecta, pero no como licenciada en derecho.
En un caso aún más grave, Andrea Lizbeth Rosales no cuenta con cédula profesional alguna. Esta situación ha encendido alarmas sobre la rigurosidad del proceso, ya que todos los aspirantes deben demostrar al menos cinco años de ejercicio en la abogacía.
El Comité de Evaluación, compuesto por cinco miembros, enfrenta la titánica tarea de revisar los 18,447 expedientes en menos de un mes. Los resultados serán publicados el próximo 15 de diciembre, en medio de críticas sobre la transparencia y calidad del proceso.







